El representante de RSI, Valentín Sinat, explicó en la Bienal Internacional de Escultura cómo funciona la arquitectura modular, un sistema basado en la industrialización de la construcción que permite controlar tiempos, personalizar diseños y ampliar sus aplicaciones a viviendas, oficinas, salud, educación y turismo.
La arquitectura modular se convirtió en uno de los atractivos que despierta la curiosidad de los visitantes de la Bienal Internacional de Escultura. Desde el espacio montado en el predio, Valentín Sinat, representante de RSI, explicó a CIUDAD TV las características de este sistema constructivo y destacó su potencial para diferentes usos.
Según señaló, el módulo exhibido genera consultas permanentes por parte del público. Explicó que la propuesta forma parte de una tendencia global vinculada a la industrialización de la construcción. “Esto es parte de una tendencia mundial que es incorporar la industrialización a lo que forma parte de la construcción, sobre todo para corregir desvíos, corregir calidad y corregir la producción”, sostuvo.
En ese sentido, aclaró que el sistema utilizado combina la arquitectura modular con el steel frame, un método que, recordó, fue incorporado a la legislación argentina como construcción tradicional. “Esto es construcción tradicional, no es prefabricado, pero con el beneficio de controlar tiempos. Cuando uno controla los tiempos, controla desvíos, puede predecir tiempos de entrega y puede predecir calidad”, explicó.
El empresario remarcó que la producción se realiza en una planta ubicada en Puerto Tirol y destacó que gran parte de los componentes son fabricados por la propia empresa. “Tenemos la fábrica de aberturas, tenemos la fábrica de muebles y ahora estamos fabricando los perfiles. En la planta tenemos un control de un 60% de las cosas que nosotros necesitamos para esto”, detalló.
Además, indicó que una de las principales ventajas del sistema es la posibilidad de personalización. “Todo el módulo es personalizado. Si alguien quiere la puerta en otro lugar, se diseña así”, señaló.
Respecto de sus aplicaciones, aseguró que la arquitectura modular puede adaptarse a múltiples necesidades. “Las aplicaciones son tan versátiles como lo permite el sistema. Desde comercial, corporativo, salud, educación, cafeterías y todo lo que vos puedas modular en un espacio”, afirmó.
También destacó que el sistema no presenta limitaciones significativas en cuanto a escala. “No tiene límites la construcción, ni en horizontal ni en vertical. De hecho, en Vaca Muerta se están construyendo edificios de hasta siete u ocho pisos en este sistema”, indicó.
Durante la entrevista, Sinat vinculó esta modalidad con conceptos de sustentabilidad y autonomía energética. Explicó que permite incorporar soluciones como paneles solares o biodigestores para reducir la dependencia de servicios tradicionales. “Esta arquitectura, en el largo plazo, va a hacer que sea mucho más viable habitar”, sostuvo.
En relación con el módulo instalado en la Bienal, recordó que fue construido en planta y luego trasladado al predio. “La construimos en 35 o 40 días. Dos camiones la bajaron en 15 minutos”, explicó, al referirse al proceso de instalación que llamó la atención de los visitantes.
Finalmente, consideró que este tipo de construcción tendrá cada vez mayor presencia en el futuro. “La industrialización es el camino de la construcción sin lugar a dudas y esto es una prueba de que lo podemos hacer acá en Chaco”, concluyó.




