El médico Pediatra, Luis Obeid, diputado provincial mandato cumplido, visitó los estudios de CIUDAD TV para dialogar sobre el alerta por sarampión emitido por la cartera sanitaria nacional tras detectarse un caso en la provincia de Entre Ríos, en un niño de dos años y cuatro meses.
Advirtió que las Américas eran una región “libre de sarampión y ahora perdimos el status porque el sarampión está circulando. la respuesta primaria es ‘baja la cobertura de vacunas y reaparece lo que habíamos controlado’; porque no sabía eliminado, como la viruela”.
Retomó la discusión sobre la postura antivacunas asumida por la diputada nacional Marilú Quirós, junto a un grupo de no menos de 20 profesionales de distintas disciplinas. “La intención clara, y lo dijo la diputada, es cuestionar el uso obligatorio de las vacunas”, sostuvo y alertó: “No nos confundamos. Esto para mí es volver para atrás, es cuestionar lo incuestionable”.
Contó que durante su formación como profesional médico, tuvo contacto con casos de sarampión. “Decía un profesor que llegaba un chico con los ojos lagrimosos, chorreando la nariz, con tos y su madre dice que estuvo con dos o tres días de fiebre alta y con un brote detrás de la oreja, como sarpullido, eso es sarampión hasta que se demuestre lo contrario. Y se le le abre la boca y tiene una manchita azul con un puntito blando es sarampión. Yo vi sarampión y vi morirse por sarampión”, aseguró.
Volvió sobre el daño que provocó el ateneo organizado por la diputada Quirós en el Congreso de la Nación, donde hasta incluso se dijo que el autismo era producto de la vacuna de sarampión. Y apuntó que el principal promotor de los antivacunas o negacionistas está en Estados Unidos. y es Kenneth Scott. “No puedo dejar de ligar una corriente ideológica”, cuestionó.
Aseguró que negar que el sarampión es una enfermedad infecto contagiosa “que si yo lo tengo y hablo en este estudio cerrado contagio a 20 por lo menos. Tiene una capacidad de transmitirse”
“Cuestionar la vacuna es cuestionar casi todas las cosas. Discutir eso es como volver al siglo 18. Es incitar a conductas que no son ni solidarias ni universales. Es como pasar un semáforo en rojo, es la muestra más cabal que yo tengo la autoridad y decido por mí, o por lo que pongo en mi cuerpo. Ese concepto tan individualista choca contra un principio escrito en ley que es el colectivista. Es ley, la vacuna es obligatoria, universal, gratuita y protege no solamente al de más arriba sino al de más abajo también”, manifestó.




