La Cámara Argentina de la Industria del Juguete hizo un llamado al sector y a los consumidores a ser cautelosos con la apertura de importaciones, ya que un 10% de los juguetes —sobre todo, provenientes de China— debieron ser retirados por alta probabilidad de asfixia por piezas pequeñas o por riesgo químico en sus componentes.
Con la venta de juguetes en caída, 10 por ciento en el primer semestre, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) lanzó otra advertencia para las jugueterías frente a la apertura de importaciones: los retiros de productores del mercado aumentaron alrededor de un 10 por ciento. Se trata de juguetes que son retirados por peligros para los usuarios y en el 90 por ciento de los casos son provenientes de China, informó la CAIJ.
El informe de la cámara juguetera, sobre datos de la OCDE, precisa que la tendencia es global y que, en 2025, se registraron 677 “recalls” (retiro de mercadería) de juguetes a nivel global, un 11 por ciento más que los 610 reportados en 2024. La tendencia se sostiene en 2026, ya que en el primer semestre del año se contabilizaron 330 recalls, un 8,2 por ciento más que los 305 del mismo período de 2025.
Ante la apertura de importaciones, que permite sumar opciones ante la caída de las ventas, la CAIJ resaltó que, en el primer semestre de 2026, el 90,2 por ciento de los recalls con país de fabricación identificado correspondió a productos fabricados en China, la proporción más alta de los últimos cuatro períodos analizados.
Sin ensayos de laboratorio, los riesgos crecen
El último caso de un retiro de juguetes masivo fue el del producto “Squishy Dumpling”, un juguete sensorial y antiestrés, presentado dentro de un pequeño estuche plástico. El juguete fue retirado y prohibido en la Argentina por contener benceno, una sustancia cancerígena.
“Si se hubiera contado de antemano con un ensayo de laboratorio realizado en la Argentina, ese riesgo se hubiera detectado antes de llegar a los consumidores, y se hubiera evitado además la pérdida económica que implica un retiro de mercado o una sanción”, señaló Matías Furió, presidente de la CAIJ.
Por eso, la cámara sectorial hizo un llamado de atención a toda la cadena de importación y convocó a contar con un informe de ensayo realizado en laboratorios locales, antes de la comercialización, como vía más efectiva para evitar pérdidas y sanciones a quienes importan o venden productos del exterior.
Según el informe de la CAIJ los tipos de riesgo más recurrentes entre los “recalls” registrados fueron la asfixia por piezas pequeñas y el riesgo químico —por presencia de plomo, ftalatos o cadmio—, que concentraron entre el 75 y el 80 por ciento de los casos registrados.
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