En declaraciones a CIUDAD TV, la presidenta de la asociación Laura Alvarez Solari denunció incumplimientos del InSSSeP, demoras de hasta 30 días en farmacias y una denuncia federal por abandono de persona.
La Asociación Chaqueña de Diabetes (Achasodia) atraviesa una crisis sostenida de abastecimiento de insumos que se agravó en el último año, según denunció su presidenta, Laura Álvarez Solari, en una entrevista con Ciudad TV. La dirigente, que lleva 18 años al frente de la institución, describió un sistema sanitario que falla tanto en el sector público como en el privado, y que obliga a la asociación a cubrir con recursos propios prestaciones que correspondería garantizar al Estado y a las obras sociales.
La principal dificultad que enfrentan los pacientes es el acceso a la medicación. En el sector público, la insulina se distribuye desde una farmacia central hacia los centros de salud, donde los pacientes deben inscribirse y aguardar sin plazos definidos. En el sector privado, el circuito implica obtener una receta médica, presentarla en la farmacia y esperar una respuesta que puede extenderse entre 15 y 30 días, período durante el cual la receta frecuentemente vence. El paciente debe entonces reiniciar el trámite desde el principio. “Los diabéticos tenemos muchos problemas para desplazarnos. Nuestra patología hace que tengamos problemas con nuestras extremidades. Entonces, ese deambular es el que irrita y es el que pareciera como que las autoridades de turno no lo ven, no lo saben”, señaló Álvarez Solari.
El caso más documentado de incumplimiento es el del InSSSeP. Achasodia obtuvo un amparo colectivo presentado por el abogado Mariano Ávalos Alurralde que obliga al instituto a garantizar cobertura a sus afiliados diabéticos. La justicia lo otorgó, pero la obra social provincial no lo cumple. “Pagan astrientes, no sé cómo, pero es horroroso”, sostuvo la presidenta. El problema no se limita a la obra social estatal: pacientes afiliados a OSDE y Swiss Medical también relataron a Achasodia la necesidad de recurrir a abogados para acceder a parches u otros insumos básicos.
A nivel nacional, la Federación Argentina de Diabetes —de la que Achasodia es miembro— presentó una denuncia formal por abandono de persona que alcanza a todos los diabéticos del país. La iniciativa surgió por insistencia de Achasodia, que verificó que el desabastecimiento se replica en Corrientes y en el resto de las provincias. El amparo colectivo chaqueño fue tomado como modelo por otras organizaciones similares, aunque con resultados dispares.
Ante la falta de provisión regular de insumos, Achasodia sostiene la atención con donaciones y fondos propios. La asociación recibe insulina donada por familiares de personas fallecidas y la redistribuye entre quienes la necesitan. También debió adquirir glucómetros por Mercado Libre para medir a los pacientes que consultan con sospecha de diabetes, una prestación que en gestiones anteriores era cubierta con insumos provistos por el Estado provincial. “Es la aberración máxima que Achasodia compre un glucómetro para medir a la gente que pasa”, afirmó.
La entidad ofrece atención integral con diabetólogas, ginecólogas, podólogas, kinesiólogos, oftalmólogos y cardiólogos, financiada con una cuota societaria de 25 mil pesos que resulta insuficiente para sostener los gastos operativos de una sede de 20 por 80 metros. Para recaudar fondos, Achasodia organiza eventos con el elenco artístico Inestable: el próximo espectáculo, de tango y bolero, está previsto para el 13 de junio en Sala 88.
Con la llegada del frío, Álvarez Solari instó a los pacientes diabéticos a vacunarse contra la gripe de manera urgente. Este año Achasodia no contará con vacunas propias —históricamente inmunizaba a unas 600 personas— porque el gobierno modificó la modalidad de distribución y habilitó postas en distintos puntos de la ciudad. La presidenta explicó que la vacuna no evita el contagio pero reduce la gravedad y la duración del cuadro, mientras que un diabético no vacunado con valores glucémicos alterados puede enfrentar riesgo de vida.




