El presidente del Instituto de Cultura, Mario Zorrilla, dialogó con CIUDAD TV y realizó un balance de este primer año de gestión al frente del organismo. “Fue un año sumamente productivo”, destacó el funcionario a la vez que valoró el haber podido cumplir con la mayoría de los objetivos trazados.
Comentó que una de las metas era poder recomponer la situación edilicia, y también administrativa y financiera del Instituto. “Había planteado un esquema bastante complicado respecto de los proveedores que no son grandes empresas porque el ICCH trabaja básicamente con artistas. Para nosotros era una deuda que debíamos honrar porque los artistas son con los que vamos a seguir trabajando durante toda la gestión. Lo pudimos hacer”, dijo y explicó que se avanzó con un replanteo de toda la deuda. “No pudimos ponernos al día, pero sí saldar una parte muy importante de la deuda que se tenía”, dijo.
A la par, se puso en condiciones la planta edilicia. El Instituto consta de 25 edificios distribuidos en todo el territorio, desde museos a centros culturales, además de edificios administrativos. “Los pusimos en condiciones”, indicó.
Destacó de manera particular la inversión volcada en el Museo “Augusto Schulz”, así como el edificio de Illia, administrativo.
Cultura identitaria
El funcionario, destacó que “lo más importante del año es que pudimos consolidar un plan de gestión cultural que consolida la identidad del Chaco de manera definitiva, pudiendo llevar adelante los eventos más importantes de la provincia”.
Mencionó la Bienal Internacional de Esculturas, la Feria Latinoamericana del Libro, el Festival Tangazo, la Feria de Arte 362, la Cabalgata de la Fe. Y, en el interior: el de la Chacarera del Monte, el de la Miel, la de Artesanías, la de Colectividades, el Desfile de Carrozas Estudiantiles.
Como broche de oro, hizo mención al primer festival folclórico Chaco Vibra.
“La agenda fue importante, fue para nosotros una prueba de fuego porque tenemos un equipo de gestión muy joven conformado este año, que no solo tiene gestores culturales sino abogados, contadores porque la cultura tiene que tener un abordaje multidisciplinar y es lo que hicimos. Es un equipo que me acompaño todo el año y con el que estoy sumamente agradecido porque pudimos concretar todas estas tareas”.
Ley del Empleado Cultural
Consultado sobre lo que resta por hacer, Zorrilla marcó dos cuestiones centrales de la gestión de la cultura en Chaco. “Una tiene que ver con los empleados de la cultura”, dijo.
Habló entonces de la ley que crea el organismo y asigna un presupuesto del 1% para poder ejecutarse en distintos programas culturales.
Comentó que si bien se dieron pasos importantes, la normativa no termina de concretarse porque “nunca se normalizó la cuestión del empleado cultural, la reglamentación es una deuda antigua y permitiría que los empleados culturales puedan hacer carrera dentro del Instituto”. “Esto no se trata de una cuestión administrativa, la gestión de la cultura es muy específica porque hablamos de especialistas en artes y en gestión cultural”, explicó. Algo que ocurre, para citar ejemplo, con quienes conforman hoy el Coro Chelaalapí.
Frente a esto, comentó que este año también se trabajó en un proyecto de ley del empelado cultural, conjuntamente con trabajadores, directores, gremios. “Tenemos elaborado lo que es el borrador de este proyecto y está en periodo de evaluación para ser presentado ante la Cámara de Diputados.
Hoy, el organismo cuenta con 570 empleados, menos de la mitad son de planta.
Por otro lado, remarcó la necesidad de que el Instituto sea un ente autárquico. “En la estructura actual seguimos funcionando como la antigua Subsecretaría de Cultura”, comentó. Lo que impide realizar licitaciones, contrataciones de forma directa “como el espíritu que establece la ley”. “Es lo que pretendemos llevar adelante este año”, afirmó.




