Una a una, desglosó el impacto de los 10 anuncios del funcionario nacional, en principio, con la decisión de no renovar los contratos laborales en el Estado con menos de un año de vigencia. Explicó que su busca “reducir el gasto por el lado de los contratos estatales. Creo que es una medida que es ejemplificadora de por dónde va a ir el curso del Gobierno, de no incrementar gastos en esta materia, pero no es un número que pueda mover el resultado fiscal. creo que son más medidas demostrativas del rumbo, de no hacer crecer más el Estado. Lamentablemente, del otro lado están las personas que van a quedar sin estos contratos y en un mercado laboral que se plantea a futuro complejo por el impacto de las otras medidas anunciadas”. “Son miles de contratos”, advirtió.
Con respecto de la suspensión de la pauta publicitaria para medios de comunicación, remarcó que “tampoco tiene gravitación en la corrección del gasto estatal, nuevamente es una señal”. Recalcó que en medios de circulación nacional, el impacto, aunque también lo sufrirán, no será tal como en empresas periodísticas de provincias “que son fuentes de empleo”. “Hay muchos medios chicos que necesitan de estos medios de subsistencia porque si se quiere es un contrato indirecto de trabajo”, indicó.
Sobre la reducción de Ministerios y Secretarías, reiteró que es otra señal de “achicamiento del Estado”, y subrayó que tampoco tiene mucha incidencia en gastos jerárquicos. “Hay una reducción de la estructura que también va a generar problemas en la burocracia estatal, va a demorar todo el proceso”, apuntó y consideró: “No sé si era necesario en este momento porque no hace al equilibrio de las cuentas públicas”.
Al referirse a la reducción de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) a las provincias, aclaró que no tienen mucha incidencia en la estructura de recursos de las distintas jurisdicciones. “El esquema de ATN estuvo pensado para asistencia extraordinaria a las provincias en casos de situaciones como inundaciones, sequía, pero no es un recurso que te pueda mover la estructura en las provincias”, explicó.
Dicho esto, explicó que el ministro Caputo hizo referencia, no a los ATN sino a la “reducción de las transferencias discrecionales en las provincias y ahí sí tiene impacto”. “De alguna manera les está diciendo a las provincias que se van a tener que administrar con recursos propios, que son los de coparticipación que, por suerte y entre comillas, están anclados en la Constitución Nacional sino quién sabe qué habría pasado con los recursos coparticipables”, sostuvo.
Explicó que los recursos discrecionales son propios del Estado Nacional y que a criterio lo aplica a distintas provincias, “para programas sanitarios, de ayuda social, para obras públicas”.
Sobre la eliminación de licitaciones de obras publicas y suspensión de la ejecución de las que aún no arrancaron aclaró, con respecto a la obra del segundo puente interprovincial, por citar ejemplo, que es una proyección con financiamiento internacional del BID, “o sea que podría proseguir porque tiene de dónde financiarse. La duda es que los cupos de créditos internacionales se asignan al Gobierno Nacional”, por lo tanto, consideró que el gobierno podría demorar su ejecución si requiere de la utilización de los dólares que ingresarán al país por esa obra o también darle otro destino que no sea el segundo puente interprovincial a esos recursos.
En cuanto a la reducción del subsidio a la energía y al transporte, indicó que “sí tienen un impacto significativo dentro del Presupuesto, es una de las medidas clave”. Mencionó un estudio que plantea que cada peso subsidiado tiene un impacto de dos tarifas, “hay que ver en cuánto reduce los subsidios”. ” Si lo quita en un cien por ciento podría impactar dos veces en el incremento de las tarifas”.
Dijo sobre el congelamiento del Potenciar Trabajo que la medida se equipara a la quita de subsidios “porque de acá a un año va a tener una pérdida del cien por ciento de su salario”.
Al referirse al dólar oficial de $800, al aumento del Impuesto PAIS a las importaciones y a las retenciones de exportaciones no agropecuarias, sostuvo a su parecer “el Gobierno va a poner en foco el que el dólar no se dispare porque sino la devaluación no va a servir. La devaluación tiene entre sus propósitos reducir la brecha cambiaria, subiendo el dólar oficial achica esa brecha, es necesario porque corrige los incentivos que tenían los sectores de comercio exterior. Ahora, los exportadores ahora encuentran incentivo a liquidar sus productos porque tiene un dólar más alto y los importadores si bien tienen menos incentivo a comprar tiene necesidad de hacerlo”. “Todo esto tiene un efecto de corrección de tipo de cambio para liberar el comercio exterior, pero también un efecto fiscal importante y le va a recomponer rápidamente las cuentas al Banco Central como del Tesoro, va a ayudar a licuar esa diferencia”, advirtió.
Con respecto al reemplazo de las SIRA por un sistema de importación sin autorización previa, consideró que el gobierno libera al importador para la compra, “pero con un dólar más caro y con el impuesto”.
Y sobre la duplicación de las AUH y el aumento del 50% a la Tarjeta Alimentar, aseguró que es una medida “muy necesaria atender a los sectores más vulnerables que están fuera del sistema, me parece una señal interesante”, opinó, aunque remarcó que esto “no va a descartar la tensión social”.
“Hay muchos puntos irresueltos”, aseguró Ocampo en cuanto a los anuncios. “Claramente, no se circunscribe a estos 10 aspectos los problemas que tiene el país. Pero te aseguro que dar un salto devaluatorio por encima del 100% va a tener un impacto muy fuerte en la sociedad. Va a provocar un efecto recesivo, una caída del consumo”, sostuvo.
Como recomendación para la población, afirmó que el escenario plantea que se reduzcan los gastos, “no salir al supermercado corriendo a comprar lo que no necesitás”. “Hay que tener mucha mesura. Hay que cubrirse y hay que ir protegiendo los ahorros y manejar las prioridades”.




