Cabral contó que en la industria automotriz las ventas están frenadas hace prácticamente dos meses y señaló que la situación está “muy deprimida”. “Generalmente cuando es año eleccionario, el mes de elección o el mes posterior a la elección, son meses que prácticamente no se hacen operaciones porque la gente necesita financiación y las financiaciones desaparecen, se retrotrae, guardan la mercadería, sobre todo los cero kilómetros, y si no hay cero kilómetros en el mercado, no aparecen usados”, explicó.
“Lamentablemente, tenemos que vender aunque sea una unidad para poder solventar los gastos fijos. Y ahí es donde chocamos porque no sabemos qué precio poner, porque todos los días sale una cosa nueva, hasta que el gobierno no imponga un plan económico, no va a poder regir un cierto precio”, indicó y admitió: “No queremos aumentar por si acaso”.
El titular de la Cámara de Automotores también comentó que las “consultas, al contrario, aumentan porque mucha gente cree que puede comprar un auto con el dinero que tenía hace dos meses y los precios han cambiado notoriamente y tenemos que tratar de amortiguar eso. Hoy un auto usado, el más barato que puede haber, no sale menos de dos millones de pesos”, apuntó.
En cuanto a las estadísticas de ventas, Cabral afirmó que “desde el punto de vista de enero a hoy o de diciembre el año pasado a hoy, se vendió más o menos la misma cantidad, podrán ser 10.000 autos más, 10.000 autos menos a nivel nacional, pero no influye nuestra provincia”.
“Tenemos cifradas de esperanza en este nuevo gobierno, esperamos que el año que viene se nos abra un panorama más claro con respecto a la financiación, porque sin financiación es cero venta, porque todo el mundo necesita comprar financiado”, sostuvo al ser consultado sobre las expectativas por el anuncio de medidas económicas del nuevo gobierno nacional.




