Son más del 90% las probabilidades que el Fenómeno de El Niño alcance una intensidad “fuerte a muy fuerte” hacia fin de año según el último parte que emitieron los organismos científicos como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en Inglés de National Oceanic and Atmospheric Administration) y Copernicus (programa de observación de la Tierra de la Unión Europea).Partiendo de esa estimación, es importante referirnos a este fenómeno con la relevancia que demanda ser abordado en materia de una comunicación inmediata, concisa, clara y precisa.
Por Nicolás Maidana
En el Chaco, el gobierno creó el Comité de Emergencia Provincial con el objetivo de coordinar acciones, prevención, monitoreo y respuesta ante contingencias. Desde el organismo se encuentran trabajando activamente en acciones concretas en materias de preparar un Plan de Contingencia adecuado, coordinar la información a través de un Área de Monitoreo y ejecuciones como limpiezas de canales, refuerzo de defensas y ampliar la capacidad de respuesta con herramientas como equipos de bombeo.
La única pieza que se encuentra casi inactiva es la de la comunicación, que hoy genera incertidumbre ante la población. El resultado de la desinformación oficial es la mala información que hoy tiene más notoriedad en las redes sociales.
En una mesa de producción periodística de Ciudad Televisión, nos encontramos con una pregunta frecuente que muchas personas nos formulan a diario: “Vos que sos periodista ¿Qué hay de cierto con esto de El Niño?”. Es la reacción que revela lo poco que se está comunicando de manera eficaz. La información no sirve solamente cuando llega; tiene que lograr el impacto en tiempo y forma.
En una emergencia, un dato que llega tarde puede ser correcto, pero deja de ser eficaz si no moviliza a la prevención. En varias oportunidades, pasaron por el estudio de televisión distintos integrantes del Comité de Emergencia que nos relataban con el soporte de imágenes lo poco que duraba una limpieza en un canal, “al día siguiente fuimos al mismo lugar que nos llevó horas de trabajo, completamente bloqueado de basura. Hay que pedirle al vecino que sea responsable”, coinciden los funcionarios.
Lo que consideramos necesario, es comenzar de inmediato una campaña de comunicación constante que brinde la información concreta y transparente del impacto del Fenómeno de El Niño. Desde publicidades, cartelería, spots televisivos, micros radiales y redes sociales. No alcanza con informar en las fuentes oficiales de la Provincia a través de las redes sociales de los organismos y depender de la agenda de los comunicadores para escuchar la voz de los integrantes del Comité de Emergencia. Hoy existe un abanico inmenso de vías de comunicación y cada persona elige cómo y dónde informarse.
En el último informe que elaboró Reuters Institute for the Study of Journalism (Universidad de Oxford) denominado Digital News Report, arrojó un resultado donde afirma que 58% de las personas encuestadas a nivel global, manifiesta preocupación por su capacidad para distinguir qué es verdadero y qué es falso en las noticias online.
En el mismo, sostiene que el 38% de los encuestados dice que, cuando sospecha que una información online puede ser falsa, recurre primero a medios de noticias en los que confía; el 35% consulta fuentes oficiales, como sitios gubernamentales; 25% recurre a sitios de verificación de datos (fact-checkers); y solo 14% señala a las redes sociales como lugar al que acudiría para verificar información.
Es indispensable para el Gobierno, que su comunicación se difunda a través de los medios de referencia y periodísticamente de confianza para la audiencia. Esa es la vía para evitar la difusión de “fake news”.
¿Qué se debe informar?
Los últimos reportes de monitoreo de El Niño, las zonas que están en riesgo, las vías de comunicación para consultas, los lugares habilitados para una posible evacuación, los trabajos que se encuentran realizando, las recomendaciones para estar preparados ante el impacto de las contingencias, es decir, informar para prevenir. No se trata de crear caos, sino de hablar con claridad para que la población tome al fenómeno con relevancia que cuenta. La información clara dará confianza y mayor tranquilidad a la población.
Alertar no es alarmar
Basándonos en fenómenos climáticos que impactan en distintos lugares del mundo, hay una coincidencia elemental para aquellas ciudades que conviven con estos hechos que es un sistema de alertas funcional que tiene como objetivo informar para que la población esté preparada y pueda tomar medidas para que el impacto sea el menor.
En Estados Unidos es bastante común el sistema de advertencias para tornados, que puede interrumpir un vivo en televisión y radio o llegar al celular con mensajes directos del gobierno.
En Japón, tienen alertas sísmicas que detectan temblores segundos antes de que se sientan con fuerza, aunque no predicen días antes, sino que detectan el sismo apenas empieza.
Y en Chile, por tsunamis, el gobierno envía alertas a celulares y coordina evacuaciones. Es decir, en otros países, la alerta temprana forma parte de un contrato social básico, mientras que en Argentina, muchas veces, la comunicación reacciona después del hecho y no antes.
En general, este tipo de alertas se logra con legislación específica o decretos que obliguen a las autoridades de emergencia a emitir las mismas bajo ciertos criterios, por ejemplo, cuando hay riesgo inminente o cuando las autoridades declaran emergencia. Eso se puede enlazar con sistemas de notificación masiva a celulares, que en muchos países ya existen. En Argentina hay capacidades parciales, pero lo que suele faltar es que haya un protocolo claro, obligatorio, que diga cuándo y cómo se emite el mensaje.
Sistema de alerta en stand by
En el mes de junio, el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) informaba la puesta en marcha del Sistema Nacional de Alerta Temprana AlertAR. Fue luego de firmar en diciembre de 2025 el convenio pertinente entre el organismo, el Ministerio de Seguridad de la Nación y las empresas de telecomunicaciones móviles. Este sistema tiene el objetivo de incorporar herramientas tecnológicas que contribuyan a fortalecer la prevención, la respuesta ante emergencias y la protección de las personas en todo el territorio nacional.
La contratación comprende la provisión de las plataformas Cell Broadcast Entity (CBE) y Cell Broadcast Center (CBC), junto con sus respectivas licencias, servicios de implementación, instalación, configuración, puesta en funcionamiento, capacitación, transferencia de conocimientos, mantenimiento, soporte técnico, servicios administrados y gestión integral del proyecto.
El sistema permite la difusión simultánea de mensajes de alerta a teléfonos móviles ubicados dentro de un área geográfica determinada, sin necesidad de suscripción previa por parte de los usuarios, constituyéndose en una herramienta estratégica para la gestión de emergencias, desastres naturales, fenómenos meteorológicos extremos y otras situaciones que requieran advertir rápidamente a la población.
Esta iniciativa forma parte del Programa Conectividad de Interés Público (C.I.P.) y se enmarca en el Proyecto Específico “Sistema de Alerta Temprana – AlertAR”, financiado con recursos del Fondo del Servicio Universal previsto por la Ley N.º 27.078.
Ahora bien, este sistema de alertas no está funcionando a nivel nacional porque aún está en etapa de implementación y contratación tecnológica.
Alerta temprana
Según los últimos reportes de la comunidad científica que se encuentra monitoreando el avance de este fenómeno coincide en que el impacto en la provincia será entre el mes de noviembre y abril.
En tanto, los milímetros estimados para el trimestre más crítico de octubre, noviembre y diciembre implican un aumento de entre el 40% y el 50% por encima de las medias históricas debido a la consolidación de El Niño.
Para dimensionar esta estimación, podemos decir que, en Resistencia, históricamente caen unos 367 milímetros durante la primavera. Si las lluvias estuvieran un 20% por encima de lo normal, hablamos de unos 441 milímetros; con un 30%, cerca de 478; y con un 50%, alrededor de 551 milímetros.
Con toda la información que el mismo Comité de Emergencia tiene a disposición, sería prudente y necesario actuar cuanto antes en materia de comunicación. Una señal en la ruta que advierte peligro no le genera pánico al conductor, sino lo lleva a tener precaución para circular y evitar una desgracia.
Es preciso establecer con la premura necesaria, que el caso amerita, una campaña de comunicación eficaz, abarcativa, funcional a todas las plataformas, que sea lo suficientemente didáctica, para que la mayor parte de la población tome conocimiento real del fenómeno de El Niño y de esa manera ayudar a prevenir y morigerar las consecuencias.




