El referente de la Cámara de Supermecadistas de Chaco, Miguel Simons, analizó en los estudios de CIUDAD TV la evolución de la inflación y el último dato de agosto que dio a conocer el INDEC días atrás, reflejando un 1,7%, la mayor merma en 14 meses.
Simons señaló que en las góndolas “algunos precios se están manteniendo”, pero también se reflejan “pequeños aumentos, por ejemplo, con la harina, el aceite, el azúcar que venían con bonificaciones, con descuentos especiales y eso hacía mantener un poquito el precio hacia abajo. Ahora esas bonificaciones están desapareciendo, o sea, que hay un leve repunte de precio”. “Yo creo que en el Chaco la inflación real es mayor”, sostuvo.
Aseguró que la última lista de precios de insumos recibida hace días atrás registra un aumento de entre el 2% y el 5%. “Las cosas se siguen ajustando en forma muy pequeña y como es por goteo no se ven muy reflejados en la góndola, pero no han dejado de acomodarse los precios”, indicó.
Clasificó a la inflación en dos tipos: una sobre los productos que “se van ajustando”, y otra ligada a la “recuperación de la rentabilidad”. “Hoy el comercio minorista y también supongo que el mayorista, de las grandes cadenas están trabajando con márgenes de estabilidad muy malos, muy pésimos, diría yo. Tal así que en una encuesta hecha hace poquito, casi el 70% de los este empresarios no piensa ni tomar personal ni mejorar su capacidad edilicia. Bueno, eso de a poquito también hay que ir recuperando. Si aumentó un 2% no lo toco, pero en realidad debería tocarlo. Bueno, eso un poquito se está terminando. Entonces también hay un recupero de rentabilidad que no le llamaríamos aumento de precio por lista de precio, pero sí para mejorar las utilidades del negocio”.
Habló de la postergación de inversiones en sus propios negocios así como de la falta de mantenimiento por la baja rentabilidad.
“La gente compra lo justo y necesario”
Consultado por las ventas, Simons remarcó que “la gente está comprando lo justo y necesario, absolutamente”. “No toca una aceituna, no toca una miel, una mermelada, salvo las mermeladas de plástico que están un poco más baratas”, graficó.
Y dijo que la compra también apunta a productos básicos como arroz, fideo, aceite, azúcar, leche, “nada más que eso. Lo básico, lo demás no toca. No toca una exquisita, no toca una gelatina, aceituna, ni sardina, ni anchoa, ni nada, absolutamente lo que necesita”.
“Naad nos indica que esto va a cambiar”
Este escenario de consumo planchado también llevó a supermercadistas a no stockearse: “Caímos con los stock, y trabajamos totalmente sobre góndola”, dijo y aseguró que también “se bajó un poquitito las horas de trabajo”.
Además, dijo que ahora optan por cerrar los comercios los feriados, jornadas en las que si optativamente un empleado elegía por trabajar recibía una doble paga, extra. Y tampoco hay “francos compensatorios; vamos tironeando todos con la esperanza de que esto en algún momento mejore un poco”.
“Sabemos que no va a mejorar. No hay nada que nos indique que esto va a cambiar. Hay sectores que sí son ganadores y que tienen grandes perspectivas como la parte energética, gasífera, petróleo, la agrícola y ganadera, que está muy bien o está teniendo buenas perspectivas. Pero nosotros en absoluto la venta ha caído nuevamente 2,7% con respecto a julio y no me ha cambiado porque tampoco la gente tiene plata, la poca plata que tiene se la está llevando sus deudas, los servicios, la salud, la salud es terrible. Hoy en Argentina se salva el que tiene plata. Lamentablemente es así”, expresó.




