El informe de la Consultora Politikón indica que las provincias del NEA recuperaron el superávit fiscal durante el primer semestre de 2026. En conjunto, registraron un superávit financiero de $147.658 millones, luego de haber mostrado déficit en igual período de 2025.
La mejora se explicó principalmente por un fuerte ajuste del gasto público, que cayó 8,4% real interanual, por encima de la baja de los ingresos (-4,7%). Chaco fue la provincia con el mayor recorte del gasto de la región (-15,2% real), mientras que Misiones registró la mayor caída de ingresos (-8,6%).
Recuperar el superávit fiscal con importante ajuste del gasto público
Al segundo semestre del 2026, las provincias del NEA retomaron el sendero del superávit. Pese a que las provincias tuvieron una caída de los ingresos, el ajuste del gasto público permitió sostener el equilibrio en las cuentas. Sin embargo, las intensidades tanto en el recorte de las erogaciones como en la recepción de fondos no fueron iguales para todos los distritos de la región.
A nivel consolidado regional, las provincias del NEA registraron ingresos totales entre enero y junio del corriente por $ 8,1 billones, mientras que las erogaciones totales fueron por $ 7,9 billones.
De ese modo, se alcanzó un superávit financiero de $ 147.658 millones, equivalente al 1,8% de los ingresos totales; excluyendo los pagos de intereses de la deuda pública, el resultado primario fue de $ 248.311 millones (3,1% de los ingresos).
Estos resultados reflejan un cambio de sendero respecto a igual período del 2025, cuando la región a nivel consolidado mostró déficit primario del 0,9% de los ingresos y déficit financiero por el 2,1%.
Cabe resaltar respecto a los resultados, que ya en el primer semestre 2025 las provincias de Formosa y Misiones habían exhibido resultados fiscales positivos, pero los significativos negativos de Chaco y Corrientes arrastraron el resultado general regional al déficit. Para este 2026, Formosa y Misiones sostuvieron sus superávits (Formosa lo amplió y Misiones lo redujo), pero Chaco y Corrientes dejaron atrás el déficit y presentaron resultados positivos relativamente importantes, permitiendo que el saldo general regional vuelva al superávit fiscal.
¿Cómo llegaron las provincias del NEA a esos resultados?
Como se mencionó previamente, el consolidado regional presentó una caída de los ingresos pero también de las erogaciones, permitiendo así sostener el resultado fiscal positivo.
En relación con los ingresos totales, la caída general del NEA fue del 4,7% real interanual, equivalente a la pérdida, en moneda constante a precios de junio 2026, de unos $ 423.133 millones. Esa caída se desprende de un -4,6% para los ingresos corrientes y de -15,0% para los ingresos de capital.
Observando por los principales componentes de los ingresos, los tributarios explicaron el 89% de la pérdida total: -13,7% para los de origen provincial (-$185.173 millones) y -3,2% para los de origen nacional (-$ 190.512 millones).
Es decir, la caída de la recaudación de impuestos, tanto en niveles nacional como provincial, impactó de manera directa sobre las cajas provinciales de la región. Sin embargo, cabe señalar que a nivel provincial, los desempeños muestran caídas generalizados de ingresos, pero en diferentes magnitudes.
Misiones fue el distrito con la mayor baja de sus recursos totales, con -8,6% equivalentes a una pérdida de $ 214.885 millones en moneda constante. En este caso, el 96% de la pérdida vino de la mano de los ingresos tributarios, pero con alta concentración de los de origen provincial (-20,9% real interanual) que por sí solo explicaron el 70% de la pérdida de recursos que tuvo la provincia.
Chaco presentó la segunda mayor caída de ingresos totales de la región, con -5,7% real interanual que equivalen a una pérdida de $ 152.862 millones en moneda constante. En este caso, los ingresos tributarios explicaron el 55% de la pérdida total pero también incluyó el fuerte descenso de las contribuciones de la seguridad social que explica otro 41%.
Así, entre la recaudación (nacional y provincial) de impuestos y las contribuciones concentran el 96% de los recursos perdidos por la provincia.
Por su parte, Corrientes y Formosa presentaron descensos menores. En el caso correntino, la baja de ingresos fue del -1,5% equivalente a una pérdida de $ 30.782 millones; si bien los ingresos tributarios también tuvieron desempeños negativos (casi -$ 40 mil millones), estuvieron parcialmente compensados por la mejora en las contribuciones de la seguridad (+19,3%).
En el caso formoseño, la baja de ingresos totales fue de -1,4% resignando unos $ 24.605 millones respecto a igual período del 2025 y exhibe una dinámica similar a la correntina: la significativa baja de recursos tributarios (-$ 44.713 millones) estuvo parcialmente compensada por mayores ingresos de la seguridad social (+6,5%) y de otros recursos corrientes (+159%).
En relación con el gasto público total, el consolidado de la región presentó una disminución del 8,4% real interanual, que equivale a un recorte por $ 768.736 millones. El 26% de ese recorte vino desde el gasto en personal (-5,1 real i.a, por -$ 202.792 millones), otro 31% del gasto de capital (-31,2% por -$ 238.565 millones) y un 23% por mermas en transferencias corrientes al sector público (-12,4% por -$ 175.511 millones) entre otros.
Al igual que se vio para el caso de los ingresos, también los desempeños provinciales respecto al gasto fueron diversos.
Chaco fue el distrito en la región con el mayor ajuste del gasto público: el descenso de las erogaciones fue del 15,2% real interanual, que equivale a un recorte del gasto en $ 443.057 millones en moneda constante.
El principal driver que explica esta baja fue el gasto en personal (cayó 17,0% real i.a equivalente a una reducción en $ 238.943 millones) que concentró el 54% del recorte total del gasto, pero también hubo importantes ajustes en las prestaciones de la seguridad social (-10,8% y -$ 65.223 millones); las transferencias corrientes al sector público (-14,0% y -$ 47.671 millones); bienes de consumo (-41,2% por -$ 41.083 millones) y gasto de capital (-22,1% con -$ 27.349 millones).
Misiones, a su vez, presentó una reducción del gasto total del 6,4% real interanual, equivalente a un recorte del gasto por $ 156.943 millones. El 55% de ese total se concentró el gasto en personal (cayó 9,1% con recorte de $ 85.786 millones) y una porción aun mayor se explicó en las transferencias corrientes al sector público que bajaron 16,5% y equivalen a un recorte de $ 105.621 millones; sin embargo, el incremento de las erogaciones de capital (+2,1%) y de servicios no personales (+23,7%) compensaron parcialmente el recorte.
Corrientes exhibió una baja del gasto total del 4,9%, que equivale a un recorte de $ 104.608 millones en moneda constante. La principal razón de esta baja está en el gasto de capital, que cayó 53,2% real i.a y significó un recorte por $ 114.063 millones, pero estuvo parcialmente compensado por una suba en el gasto en personal (+10,5%).
Finalmente, Formosa redujo su gasto público en 3,8% real i.a, que implicó un recorte por $ 64.129 millones, con similar dinámica que la correntina: si bien el gasto en personal creció (3,6%), la baja se explica principalmente por la merma en el gasto de capital (-28,2% y recorte de unos $ 69.736 millones).
Repasando los datos antes detallados, se puede observar entonces que, a nivel consolidado, la región del NEA tuvo un recorte del gasto público que estuvo por encima de la baja de sus ingresos. En términos relativo, el gasto cayó en 8,4% y los ingresos en -4,7%; en términos absolutos, en moneda constante, las erogaciones se recortaron en $ 768.736 millones mientras que los ingresos se achicaron en unos $ 423.133 millones.
Entre las provincias de la región, se observa una dinámica similar con una excepción. Mientras que Chaco, Corrientes y Formosa tuvieron un recorte de gastos superior a la baja de ingresos, Misiones mostró un comportamiento inverso con mayor caída de recursos que de erogaciones. En este marco, el caso más extremo se vio en Chaco, dada el muy fuerte descensos de sus erogaciones totales.




