El subadministrador de Vialidad Provincial, Gustavo De Martini, aseguró que el fenómeno climático “ya está en marcha” y advirtió que todavía no se conoce la magnitud que tendrá. La provincia trabaja junto a municipios y organismos de Santa Fe y Santiago del Estero para reducir el impacto de eventuales precipitaciones abundantes.
El Gobierno del Chaco puso en marcha un esquema de prevención ante la llegada del fenómeno de El Niño y las posibles lluvias intensas que podrían registrarse durante los próximos meses. Según explicó el subadministrador de Vialidad Provincial, Gustavo De Martini, las tareas apuntan a mejorar el funcionamiento de los sistemas de drenaje, reforzar sectores vulnerables y monitorear especialmente los Bajos Submeridionales.
“Lo que estamos haciendo es ocuparnos. El fenómeno de El Niño ya llegó. No sabemos cuál va a ser la magnitud”, señaló De Martini en declaraciones a CIUDAD TV. El funcionario remarcó que las previsiones sobre la intensidad del fenómeno son estimaciones y que, ante la incertidumbre, la estrategia provincial consiste en anticiparse a posibles escenarios de lluvias abundantes.
“Todo lo que se dice son estimaciones. Nadie sabe a ciencia cierta cuál es la situación, cómo va a responder la naturaleza a estos eventos. Lo que nosotros hacemos es prevenir por si existe la posibilidad de que el fenómeno del niño sea fuerte”, explicó.
Un comité para coordinar la prevención
De Martini detalló que, por decisión del gobernador Leandro Zdero y de la secretaria de Coordinación de Gabinete, Carolina Meiriño, se conformó un comité que reúne a distintas áreas del Gobierno provincial. Participan organismos vinculados al desarrollo social, producción, la Administración Provincial del Agua (APA) y la Subsecretaría de Municipios, entre otros. El objetivo es coordinar acciones para reducir las consecuencias que podrían generar las precipitaciones.
En ese marco, Vialidad Provincial trabaja sobre los 2.600 kilómetros de canales existentes en la provincia. Según De Martini, se están realizando tareas de limpieza y mantenimiento, incluyendo canales que, de acuerdo con el funcionario, productores reclamaban limpiar desde hacía décadas.
Pero el trabajo no se limita al territorio chaqueño. La provincia también avanzó en una estrategia conjunta con Santa Fe y Santiago del Estero debido a la situación de los Bajos Submeridionales, una zona que históricamente presenta dificultades durante períodos de lluvias abundantes.
Las tres provincias, junto con el Consejo Federal de Inversiones, acordaron avanzar en estudios y trabajos específicos. Además, se prevé contratar profesionales que se dediquen al monitoreo permanente de esa región y determinen qué sectores podrían presentar mayores dificultades.
Obras en Resistencia, Barranqueras y Fontana
En el área metropolitana también se ejecutan trabajos destinados a mejorar el escurrimiento del agua. De Martini mencionó tareas en el Canal Soberanía y en la desembocadura hacia el reservorio de Vilelas, además de la construcción de un nuevo terraplén sobre avenida España para reforzar la protección de la zona sur de Resistencia.
También se trabaja sobre el río Negro —mencionado durante la entrevista como “río Chorazá”— en sectores que involucran a Resistencia y Barranqueras, con el objetivo de favorecer el funcionamiento de los desagües.
Las tareas incluyen además la zona de Fontana, para permitir que el drenaje de esa localidad pueda descargar adecuadamente hacia el sistema de canales.
“Estamos trabajando en toda la provincia de esta manera, estamos ocupados para tratar de prevenir las posibles consecuencias de un fenómeno del Niño que no sabemos qué magnitud va a tener”, sostuvo De Martini.
Monitoreo con drones e imágenes satelitales
Uno de los puntos que genera especial atención son los Bajos Submeridionales, donde las autoridades prevén un seguimiento específico debido a su complejidad y a la cantidad de localidades que podrían verse afectadas.
De Martini mencionó a Santa Sylvina, Villa Ángela y Gancedo entre las localidades involucradas y anticipó que se utilizarán herramientas tecnológicas para monitorear el comportamiento del agua y el estado de los canales.
La provincia gestiona el acceso a imágenes satelitales y prevé alquilar drones para observar sectores donde productores o autoridades locales detecten posibles obstrucciones o conflictos.
El funcionario también pidió a los productores que no realicen modificaciones en los canales o coloquen “tapones” sin consultar previamente con los organismos competentes.
“Lo primero es pedirle a los productores que no tomen medidas sin consultar a los organismos competentes, en este caso al Ministerio de la Producción y a la Administración Provincial del Agua”, afirmó.
La prevención también depende de los vecinos
De Martini insistió en que la prevención frente a las lluvias no depende exclusivamente de las obras públicas. En ese sentido, puso el foco en el estado de los desagües urbanos y en la necesidad de evitar que los residuos terminen en zanjas, canales o espacios que puedan obstruir el escurrimiento.
“Si nosotros nos vemos tarde, si tu vecino tira una bolsa de basura y tapa la zanja, va a entrar el agua en tu casa. Entonces tenemos que hacer un trabajo coordinado y ocuparnos todos, cada uno de su tarea”, advirtió.
La Subsecretaría de Municipios, explicó, envió un formulario a las distintas localidades para relevar la situación de cada municipio, identificar a la población que podría resultar afectada y conocer las necesidades de cada comunidad.
El funcionario remarcó que desde la limpieza de los grandes canales hasta evitar que una bolsa de basura termine en una zanja forman parte de la misma estrategia de prevención.
El período de lluvias se extiende de septiembre a marzo
Respecto de cuándo podrían registrarse las primeras lluvias importantes, De Martini señaló que el fenómeno de El Niño “ya llegó”, aunque todavía no puede determinarse cuál será su intensidad.
“En el Chaco, a partir de octubre, es el periodo de lluvias, sabemos que en septiembre ya se van a producir algunas lluvias, no sabemos la intensidad”, indicó.
Según explicó, el período lluvioso se extiende aproximadamente desde septiembre hasta marzo, por lo que la provincia busca llegar a esa etapa con los principales sistemas de drenaje y protección en condiciones.
Además de las lluvias, existe preocupación por una eventual crecida del río Paraná, cuya magnitud dependerá también de lo que ocurra en Brasil. Por ese motivo, se trabaja en los terraplenes, se ponen en condiciones las bombas y se busca mantener preparados los sistemas de protección de las zonas ribereñas.
De Martini procuró llevar tranquilidad a la población y diferenció la prevención del temor. “No hay que estar con miedo, sino hay que estar ocupados en hacer lo que cada uno tiene que hacer”, concluyó.




