La aprobación del proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada le llevó su buen tiempo al Senado: ingresado el 27 de marzo, fue presentado en comisiones por su propio autor, el ministro Federico Sturzenegger, el 8 de abril venidero, y aprobado en el recinto -tras sucesivos intentos fallidos- ya en los primeros minutos del 7 de agosto. Demasiado tiempo, según confesó Patricia Bullrich al lamentar que el texto original hubiera perdido buena parte de sus puntos principales en el camino.
El Gobierno mostró tras su aprobación una diligencia reservada para los temas que más le interesan, cuando al día siguiente de su aprobación apuró el envío de la media sanción a la Cámara baja. Lo cual es anticipo, a priori, de un interés especial en que, aun recortada como salió, pueda ser tratada cuanto antes en Diputados.
La interpretación que debe dársele a tal premura es la certeza de que habida cuenta del tortuoso andar del proyecto en sus últimas semanas en el Senado, puede alentar a la oposición para tratar de asestarle otro golpe al oficialismo volteando por completo la ley. Y ya se sabe que esto tiene más chances de prosperar conforme pasa el tiempo.
Una cosa que se notó claramente en el Senado fue la injerencia de varios gobernadores sobre votos que resultaron clave a la hora de eliminar capítulos completos del texto original. Razón por la cual se facilita anticipar lo que puede llegar a suceder en la Cámara baja a la hora del debate de la una ley de Propiedad Privada que llegó ya “podada” en el Senado. Aunque convengamos que, si los números resultan ajustados como se ve hasta ahora, no se descarta postergar su tratamiento.
Voto a voto
El proyecto arranca con una base de 94 votos que son los del bloque LLA -sin contar a Martín Menem, que no vota-, a los que habrá que sumar una docena del Pro (sin excepciones, teniendo en cuenta los artículos eliminados la semana pasada); los 6 del radicalismo, que votó sin fisuras en el Senado, y el de la también radical pero monobloquista Karina Banfi. En Innovación Federal comienzan las primeras dudas y discrepancias, partiendo de los misioneros y la interna partidaria que ha dividido las adhesiones legislativas respecto del gobernador Hugo Pasalacqua y el otrora mandamás provincial indiscutido Carlos Rovira.
Aunque en este caso puntual, teniendo en cuenta que el jueves los dos senadores misioneros votaron a favor, podría considerarse a los cuatro por la afirmativa, pero se verá si finalmente exhiben fisuras. También al formoseño Gerardo Gustavo González.
El oficialismo contaría con los 2 votos sanjuaninos de Producción y Trabajo, y los 2 del MID.
Hasta ahí el oficialismo podría estar sumando 122 votos. En el bloque Provincias Unidas -que como ya ha sucedido varias veces, se dividiría en esta votación- buscará los votos restantes, aunque le faltarán algunos. Por la afirmativa estarían su presidenta Gisela Scaglia, sus comprovincianos José Núñez y Pablo Farías, y el rionegrino Sergio Capozzi. Se presume que Lourdes Arrieta también sumaría su voto positivo.
Hasta ahí, 127 votos.
En contra y las dudas
Siguiendo con Provincias Unidas, los cordobeses Juan Schiaretti, Carolina Basualdo, Juan Brügge, Ignacio García Aresca, Carlos Gutiérrez y Alejandra Torres votarían en consonancia con lo hecho por la senadora Alejandra Vigo la semana pasada, o sea en contra. Lo mismo harían Martín Lousteau y Mariela Coleta y Pablo Juliano, además del socialista Esteban Paulón.
Hay dudas respecto del voto de los jujeños Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán.
No anticiparon cómo votarán los miembros de Encuentro Federal, Miguel Pichetto y Nicolás Massot.
Por la negativa estarán obviamente los 93 diputados de Unión por la Patria, más los 4 de la izquierda. En cuanto al resto, la disección debe hacerse de manera más puntillosa. Pero vale la referencia que hizo la cordobesa Natalia de la Sota, que manifiesta su oposición a la agenda del Gobierno que ve “alejada de las prioridades de los argentinos”, y por ejemplo en cuanto al tema “desalojos” defiende las autonomías provinciales y sobre expropiaciones aclara que eso ya está resuelto por la Constitución Nacional.
También en contra se descuenta que votará Marcela Pagano, del bloque Coherencia y muy crítica de La Libertad Avanza desde que se fue del oficialismo.
Por la Coalición Cívica, el rechazo puede inferirse por lo que dijo Maximiliano Ferraro en declaraciones a Radio 10, en las que advirtió que “cada ley de esta magnitud no tiene que ser analizada por separado, sino que lo tenemos que hacer por un contexto donde se planta Javier Milei, en donde se planta también desde el punto de vista geopolítico, y no es algo que debamos dejar pasar así porque sí”. Su compañera de bloque, Mónica Frade, aclaró a parlamentario.com que tenían que hablarlo en el bloque, pero se sabe que no está de acuerdo para nada con modificar las condiciones de desalojo en la situación actual.
Teniendo en cuenta la postura de la senadora Flavia Royón, podría esperarse que los 3 votos de diputados salteños de Innovación Federal se volcarán al rechazo.
Sí se esperan votos negativos de los 3 tucumanos de Independencia y los 3 catamarqueños de Elijo Catamarca. Lo mismo con la neuquina Karina Maureira, con lo que el rechazo llega a priori a 121 diputados.
Restaría verificar qué hará el puntano Claudio Álvarez, de Innovación Federal y el también puntano Jorge Fernández (Primero San Luis). También el santacruceño José Luis Garrido, alineado en su caso con el gobernador Claudio Vidal, a diferencia de los dos senadores de esa provincia, que se distanciaron de su gobernador y votaron en contra.
Fuente: Parlamentario




