Un informe oficial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial ubicó a Misiones en el primer lugar del ranking nacional. La provincia de la tierra colorada registró una tasa de 17,9 muertes cada 100 mil habitantes. El riesgo de morir en calles y rutas duplica al resto del país.
El año pasado, en Misiones perdieron la vida por siniestros viales 240 personas, un número que duplica el promedio de lo que ocurre en el resto de las provincias. En ese relevamiento también se explica que la gran mayoría de las víctimas son jóvenes y conductores de motocicletas.
En otras palabras, la probabilidad de morir en un siniestro vial en Misiones es el doble de lo que podría ser en otros lugares del país, un dato que vuelve a poner en evidencia la gravedad de una problemática que diariamente se cobra vidas en las distintas rutas que atraviesan la provincia.
Misiones quedó en el primer lugar de un ranking que ninguna provincia quisiera encabezar. De acuerdo con el Informe Preliminar de Siniestralidad Vial Fatal 2025, elaborado por la Dirección de Estadística Vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), un organismo del estado nacional encargado de la seguridad en las rutas nacionales, la provincia registró durante el año pasado “la mayor tasa de mortalidad por siniestros viales de la Argentina”.
Según se explica en el documento oficial, el objetivo del estudio es presentar información sobre la siniestralidad vial fatal y sus víctimas fatales en Argentina, y se nutre de los datos aportados por las provincias con los registros de las personas fallecidas en el lugar del hecho o hasta 30 días después, como consecuencia de las lesiones sufridas.
Por encima del promedio
Según el relevamiento, 240 personas perdieron la vida en las rutas y calles misioneras durante el 2025. Esa cifra representa una tasa de 17,9 fallecidos cada 100.000 habitantes. La más alta entre las 24 jurisdicciones del país y muy por encima del promedio nacional, que fue de 8,8 muertes cada 100.000 habitantes.
Aunque Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe concentran la mayor cantidad absoluta de fallecidos debido a su población, el indicador utilizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial para comparar la realidad de cada jurisdicción, es la tasa de mortalidad por habitante. Desde esa mirada, Misiones a pesar de ser una provincia con menos habitantes y menos extensión de territorio que Buenos Aires, Córdoba o Santa Fe, tiene el porcentaje más alto de muertes al relacionar la cantidad de víctimas por cada 100 mil habitantes.
La estadística de la Agencia Nacional de Seguridad Vial muestra además un retroceso respecto del año anterior. En 2024, Misiones registró 191 víctimas fatales y una tasa de 14,3 fallecidos cada 100.000 habitantes. Un año después, las muertes ascendieron a 240, lo que representa un incremento cercano al 25%.
Por otra parte, el informe de la Agencia Nacional de Seguridad Vial utiliza de manera sistemática el concepto siniestro vial, una denominación que también adoptó la Organización Mundial de la Salud para definir eventos que son completamente previsibles y evitables al momento de manejar un vehículo en la vía pública.
El cambio no es solamente terminológico. La palabra ‘accidente’ suele asociarse con un hecho fortuito o inevitable. En cambio, ‘siniestro vial’ o incidente vial ponen el foco en que la enorme mayoría de estos episodios pueden prevenirse, ya que generalmente están vinculados con conductas humanas, incumplimientos de las normas de tránsito, exceso de velocidad, consumo de alcohol, distracciones, fallas en la infraestructura o deficiencias en los sistemas de control.
Siniestros viales en Misiones
En la región del Nordeste argentino, el 61% de los fallecidos eran motociclistas.
En esa misma sintonía, la Agencia Nacional de Seguridad Vial definió como víctima fatal a una persona fallecida en el lugar del hecho o hasta 30 días posteriores al siniestro vial siguiendo el criterio utilizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para elaborar estadísticas comparables, a pesar de que el país, por decisión del presidente Javier Milei, ya no es parte de ese organismo internacional.
Grupo más vulnerable
El informe nacional vuelve a confirmar un fenómeno muy creciente sobre todo en el Norte del país: el aumento de ciclomotores y motos como medio de transporte de esas poblaciones.
De acuerdo con los datos del informe de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, a nivel país, casi la mitad de las víctimas fatales circulaba en motos. Pero en la región del Nordeste argentino, integrada por Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, ese porcentaje subió al 61%, lo que convierte a los conductores de motos en el grupo de mayor vulnerabilidad frente a los siniestros viales.
Esos datos también muestran que los hombres representan la amplia mayoría de las víctimas fatales y que los jóvenes de entre 15 y 34 años continúan siendo la población con mayor riesgo de sufrir lesiones fatales
Especialistas en seguridad vial coinciden en que no existe una única razón para explicar el elevado índice de mortalidad como consecuencia de siniestros viales que registra Misiones.
Entre los factores se señalan “el crecimiento sostenido del parque de motos, el uso insuficiente del casco, los excesos de velocidad, las maniobras imprudentes, la circulación por rutas nacionales con intenso tránsito de vehículos pesados, el aumento del parque automotor y las dificultades para modificar conductas de riesgo.”
Además, hay otros factores no menos importantes como el mal estado de muchos caminos, con rutas que no tienen el mantenimiento necesario para un tránsito seguro, la ausencia de una política de educación vial que se sostenga en el tiempo independientemente de los gobiernos, el estado de deterioro del parque automotor y la atención rápida y efectiva de las personas víctimas de estos incidentes de tránsito.
Detrás de las 240 víctimas fatales que perdieron la vida el año pasado en Misiones por incidentes de tránsito no sólo hay una estadística. Hay familias atravesadas por pérdidas irreparables. Proyectos de vida que se perdieron. Y una realidad que obliga a profundizar las acciones de prevención para que no se produzca ni una sola muerte más.
Porque la mayoría de los siniestros viales son evitables. Son hechos que, con mejores políticas públicas, infraestructura adecuada y conductas responsables, pueden evitarse.
El Territorio




