Trabajadores de la economía popular aseguran que aún no recibieron respuesta a un pedido presentado ante el Municipio de Resistencia y la organización del evento. Proponen una mesa de diálogo para acordar un espacio que les permita desarrollar su actividad durante la Bienal Internacional de las Esculturas.
A pocos días del inicio de la Bienal Internacional de las Escultura, vendedores ambulantes y trabajadores de la economía popular volvieron a reclamar una respuesta al petitorio presentado ante la Municipalidad de Resistencia y la organización del evento para poder formar parte de una de las principales actividades culturales y turísticas de la ciudad.
El sector solicita la conformación de una mesa de trabajo que permita acordar un espacio destinado a la economía popular y establecer criterios de organización, seguridad e higiene que hagan posible el desarrollo ordenado de la actividad durante la Bienal.
Según explicaron en un comunicado de prensa, el planteo fue presentado luego de distintas acciones públicas para visibilizar la situación de la venta ambulante en la ciudad. Además de un petitorio sobre la realidad del sector, elevaron una nota específica vinculada al evento, en la que manifestaron su disposición a cumplir con todas las condiciones que establezcan las autoridades.
“La economía popular es mucho más amplia”
Mientras esperan una respuesta, desde el sector señalaron que el Municipio confirmó la participación de emprendedores de producción propia previamente inscriptos dentro del predio de la Bienal.
Para los vendedores, esa medida representa una oportunidad para una parte de los trabajadores, pero deja afuera a quienes obtienen sus ingresos mediante otras actividades de la economía popular.
“Nos parece muy bien que el Municipio impulse espacios para los emprendedores de producción propia. Lo que creemos es que la economía popular es mucho más amplia que esa categoría. Hay pancheros, churreros, jugueteros, vendedores de bebidas, de golosinas, de accesorios y muchas otras familias que todos los días salen a trabajar y que hoy no encuentran una propuesta pensada para su realidad”, sostuvo Juan Roldán, vendedor ambulante.
“No pedimos privilegios”
Los trabajadores insistieron en que su planteo no busca alterar la organización de la Bienal, sino ampliar las posibilidades de participación para otros sectores que también forman parte de la economía local.
“No estamos pidiendo un privilegio. Estamos proponiendo una solución. Presentamos una nota con alternativas concretas porque creemos que es posible organizar la actividad, respetar las normas y generar un espacio para quienes viven de su trabajo en la economía popular”, afirmó Roldán.
Un pedido de diálogo
Desde la economía popular sostienen que la Bienal constituye uno de los acontecimientos culturales más importantes del país y, al mismo tiempo, uno de los principales motores económicos del año para Resistencia.
“La Bienal moviliza visitantes, consumo y trabajo. Nuestra propuesta apunta a que ese movimiento económico también pueda llegar a quienes todos los días construyen su sustento desde la economía popular. Creemos que el desarrollo cultural y el desarrollo económico pueden ir de la mano”, expresaron.
Por último, reiteraron el pedido para que el Municipio y la organización del evento abran una instancia de diálogo antes del comienzo de la Bienal.
“Todavía hay tiempo para sentarnos a conversar. Cuando un sector presenta propuestas, reúne firmas y plantea alternativas, el diálogo es la mejor herramienta para construir soluciones. Estamos convencidos de que una Bienal que representa el talento, la cultura y el encuentro también puede convertirse en un ejemplo de inclusión y de trabajo conjunto entre el Estado y quienes formamos parte de la economía popular”, concluyó Roldán.




