El apoderado del Partido Justicialista del Chaco, Raúl Bittel, analizó la disputa interna del peronismo a nivel nacional y provincial, defendió las PASO como herramienta de ordenamiento electoral y sostuvo que la unidad será clave para construir una alternativa al oficialismo. También se refirió al rol de Jorge Capitanich, a los posibles candidatos en la provincia y a la necesidad de reincorporar a sectores que quedaron alejados del espacio.
El apoderado del Partido Justicialista del Chaco, Raúl Bittel, sostuvo que el peronismo atraviesa una etapa de fuerte reacomodamiento interno, pero remarcó que la unidad será una condición central para construir una alternativa política frente al gobierno de Javier Milei. En los estudios de CIUDAD TV, analizó las tensiones dentro del PJ a nivel nacional y provincial, defendió las PASO como mecanismo de ordenamiento y planteó que el desafío del espacio es ofrecer una respuesta rápida a una sociedad golpeada por el ajuste, la pérdida del poder adquisitivo y el endeudamiento.
“Sin duda, la unidad es lo que nos garantiza la victoria”, afirmó Bittel al ser consultado por las diferencias dentro del peronismo. “El peronismo en su historia solamente pudo ganar con todo su arco unido”, agregó, al insistir en la necesidad de construir un acuerdo amplio de cara a las elecciones de 2027 y también en el escenario chaqueño del año próximo.
En el plano nacional, Bittel reconoció que hoy existen varios sectores en disputa dentro del PJ, con diferencias entre La Cámpora, el espacio referenciado en el gobernador bonaerense Axel Kicillof y otros dirigentes que también buscan construir volumen político. Mencionó en ese marco a Victoria Tolosa Paz, Juan Manuel Olmos, gobernadores y vicegobernadores que, según dijo, vienen participando de encuentros y armados en distintas provincias.
Más allá de esas diferencias, sostuvo que la discusión de fondo debe centrarse en el proyecto político y en las respuestas que necesita la sociedad. “Mientras no presentemos un proyecto político que encamine la situación, la discusión queda a mitad de camino”, planteó. En ese sentido, enumeró una serie de políticas que, a su entender, el peronismo debe confrontar: la exclusión de trabajadores, la privatización de universidades y del sistema de salud, el endeudamiento externo y el debilitamiento del Mercosur.
Bittel advirtió que el escenario social y económico con el que se encontrará el próximo gobierno será complejo y reclamó que la oposición trabaje en una propuesta con capacidad de dar respuestas inmediatas. “La Argentina del 2027 tiene que encontrar respuestas rápidas a una ciudadanía que está endeudada a más no poder con los bancos y con sistemas financieros de aplicaciones porque compra comida en cuotas”, sostuvo. “Esos problemas se resuelven con política, pero tiene que haber un plan político que resuelva eso con inmediatez”, añadió.
En ese contexto, defendió las PASO como una herramienta útil para ordenar la competencia interna, aunque admitió que el peronismo deberá adaptarse si el oficialismo avanza con su eliminación o suspensión. “Las PASO son una herramienta que necesita actualmente nuestra sociedad para ordenar las mejores propuestas”, afirmó. Y agregó: “Si no las tenemos, haremos internas y el peronismo mismo se ordenará”.
También cuestionó la reforma electoral impulsada por el Gobierno nacional y advirtió sobre sus efectos institucionales. “Es desastroso para la democracia”, sostuvo, al señalar que la incertidumbre sobre las reglas de juego no sólo impacta en los partidos sino también en la ciudadanía, aunque muchas veces esa discusión aparezca lejana frente a la urgencia cotidiana. Para Bittel, la forma en que se organiza el sistema electoral incide de manera directa en las políticas que luego afectan el salario, la obra social, la jubilación o el acceso a derechos.
Al referirse a la situación de Cristina Fernández de Kirchner, el dirigente sostuvo que el peronismo debe dar una discusión más amplia sobre el funcionamiento de la Justicia. “Nosotros estamos peleando más que por su libertad, por su inocencia”, afirmó, y cuestionó la sentencia en su contra al señalar que “no tiene valor en lo jurídico”. En ese marco, vinculó el caso con la necesidad de revisar el rol del Poder Judicial y su relación con la política.
“Tenemos que discutir qué justicia queremos, qué poder legislativo tenemos”, señaló Bittel, quien además planteó que la ciudadanía percibe a la Justicia como un ámbito de difícil acceso, costoso y lento. “La justicia hoy tiene un problema de tiempos que también afecta la vida diaria del ciudadano”, sostuvo.
Internas locales
En el plano provincial, Bittel se refirió a la interna del peronismo chaqueño y valoró que existan varios dirigentes con aspiraciones de disputar la gobernación en 2027. Mencionó entre ellos a intendentes y referentes con experiencia de gestión, y consideró que esa diversidad de nombres muestra que el PJ “no era solo Capitanich”.
“Verlo a Javier, a Juanchi, a Magda, tres intendentes disputando justamente el futuro del peronismo, con intenciones y con convicción de gobernar nuestra provincia, nos tiene que dar mucha alegría”, expresó. También destacó la experiencia de otros dirigentes y sostuvo que el peronismo cuenta con “una carta de posibles candidatos” que le permite pensar una renovación de liderazgos.
No obstante, remarcó que ninguna candidatura podrá consolidarse sin un acuerdo amplio entre los distintos sectores. “Sea el candidato que sea y logre el posicionamiento para hacerlo, necesita de todos los otros que quieren serlo para ganar”, afirmó. En ese sentido, valoró el rol del exgobernador Jorge Capitanich como referencia de conducción y destacó la señal que, según dijo, dio al habilitar que otros dirigentes empiecen a caminar la provincia.
“Coqui es sin duda la referencia de conducción que hoy tenemos todos”, sostuvo. Y agregó que la “generosidad” de Capitanich al alentar a otros dirigentes a construir volumen político debería ser acompañada por el resto de los sectores, tanto si hay PASO como si se define una interna o un acuerdo de unidad.
Bittel también se refirió a la necesidad de recomponer vínculos con sectores del peronismo que quedaron alejados del espacio tras elecciones anteriores. Reconoció que hubo errores tanto de dirigentes como de las conducciones y pidió “generosidad” para reincorporar a referentes y agrupaciones que se sintieron excluidos. Mencionó entre ellos a Claudia Panzardi, Gustavo Martínez y otros espacios que, a su entender, deben volver a ser parte de una construcción común.
“Tenemos que estar todos dentro del mismo espacio para construir una victoria”, afirmó. Para el dirigente, esa reconstrucción no debe pensarse sólo en términos partidarios, sino como una condición para ofrecerle a la ciudadanía una alternativa frente a “un momento muy malo para la provincia”, marcado —según enumeró— por el aumento del desempleo, la paralización de la obra pública y la situación de la salud y la educación.
Aun con ese escenario de tensiones, Bittel se mostró optimista sobre la posibilidad de ordenar al PJ. “No es imposible”, respondió cuando se le planteó la dificultad de alcanzar una síntesis entre tantos sectores, dirigentes y aspiraciones en disputa.




