La causa judicial entra en una etapa de definiciones clave tras cumplirse más de tres semanas del último rastro del joven de 21 años. Tres de los imputados continuarán tras las rejas, mientras que otros cuatro recuperaron la libertad bajo restricciones procesales.
A más de tres semanas de la misteriosa desaparición de Axel Alejandro González, el joven de 21 años visto por última vez en la madrugada del pasado 17 de mayo, la investigación penal preparatoria penal dio el lunes un giro decisivo.
Julieta Arolfo, a cargo del Equipo Fiscal 14, resolvió dictar la prisión preventiva para tres de los siete detenidos. En contrapartida, los cuatro restantes recibieron el beneficio de la libertad, aunque seguirán formalmente ligados al proceso judicial.
De acuerdo con la reconstrucción formal plasmada en las resoluciones judiciales, a la que tuvo acceso CHACO DIA POR DIA, la madrugada de su desaparición, Axel González ingresó corriendo de manera imprevista a una propiedad ubicada en la Chacra 45 del Barrio Anunciación, en la localidad de Fontana. En ese inmueble se encontraban Antonio Omar Íñiguez, alias “Nuni” (32), y Leonardo Nicolás Silva, alias “Nico” (36), quienes mantuvieron el último contacto documentado con el joven antes de que se perdiera su rastro.
Encubrimiento y desvío de la investigación
Tanto Íñiguez como Silva fueron procesados bajo la medida de prisión preventiva en carácter de autores del delito de encubrimiento.
Según la argumentación del Ministerio Público Fiscal, ambos desplegaron “diversas conductas tendientes a obstaculizar el descubrimiento de la verdad y a dificultar la acción de la justicia”.
En el caso específico de “Nuni” Íñiguez, la fiscalía sostiene que ocultó una campera que la víctima vestía al momento de ingresar a la propiedad, con la finalidad de hacer desaparecer rastros. Por su parte, Silva modificó en reiteradas oportunidades sus declaraciones ante las autoridades, ofreciendo versiones contradictorias e inconsistentes con el resto de las pruebas.
Para Arolfo, Silva era “plenamente consciente de la relevancia de su posición como el último eslabón de contacto con la víctima” y direccionó sus relatos para “confundir a los investigadores y proteger a quienes pudieran resultar responsables”.
Violencia previa
El tercer detenido que permanecerá bajo prisión preventiva es Ramón Antonio “Cuno” Gómez (49), a quien se le atribuye el delito de amenazas. La pieza acusatoria detalla que “Cuno” Gómez, en coautoría conjunta y coordinada con otros familiares, le manifestó reiteradas amenazas de muerte e incluso ejerció violencia física contra Axel antes del 17 de mayo.
La justicia determinó que existía un “contexto previo de violencia grave y sostenida hacia Axel”. Durante los allanamientos en la vivienda de Gómez en Paraje Dellamea (Puerto Tirol), peritajes con luces forenses arrojaron resultados positivos en prendas de vestir y toallas, elementos que continúan bajo riguroso análisis biológico.
Liberados bajo la lupa de la justicia
En paralelo al dictado de las preventivas, la Fiscalía dispuso el cese de la detención para Agustín Daniel Pucheta, Ariel Esteban Lázaro, Sergio Ramón Gómez y Rosario Lorena Gómez.
No obstante, la fiscalía advirtió detalladamente que la liberación no significa de ninguna manera la desvinculación definitiva del expediente. Los cuatro continuarán formalmente imputados en la causa.
Cabe destacar que, según la acusación inicial, a Pucheta se lo investiga por presuntamente enviar mensajes de texto a través de una cuenta falsa de Facebook (“Ángel Gómez”) a la hermana de Axel, afirmando falsamente haber visto a policías golpear y subir al joven a un patrullero, en una aparente maniobra que buscaba desviar la pesquisa original.
Medidas pendientes
La resolución judicial subraya que el peligro procesal y el riesgo de entorpecimiento justifican mantener tras las rejas a Íñiguez, Silva y Gómez, dado que resta producir una enorme cantidad de material probatorio.
Entre los pasos siguientes se destacan el peritaje definitivo de los teléfonos celulares secuestrados, el análisis de las muestras extraídas en las paredes del marco de la puerta de los sospechosos, el reconocimiento formal de prendas de vestir por parte de testigos clave y la toma de nuevas declaraciones a los vecinos del Barrio Anunciación.
Mientras la causa avanza, con una fuerte presión por parte de la familia de Axel para que se investigue en profundidad el accionar policial de aquella madrugada, por el momento, no hay policías imputados, ni detenidos. De hecho, tampoco hay acusados directos de la desaparición del joven.




