La cúpula de la central obrera rechazó de forma tajante la oficialización de la flexibilización laboral. Desde la central obrera denuncian que el texto final de la normativa excede los límites fijados por la propia ley con el único propósito de debilitar la representación sindical y recortar beneficios históricos de los trabajadores. Detalles de la medida de fuerza que analiza la CGT.
La tensión entre el sindicalismo y el Gobierno de Milei alcanzó su punto más álgido tras la oficialización de la reforma laboral para los trabajadores. Frente a la plena implementación del nuevo marco normativo, la conducción de la CGT ratificó su rechazo absoluto y advirtió que no descarta la convocatoria a un nuevo paro general en el corto plazo. El escenario abre un período de fuerte conflictividad gremial en todo el territorio argentino.
El malestar en Azopardo se profundizó de manera drástica luego de conocerse los detalles técnicos del decreto reglamentario presentado por la administración central. Desde la central obrera denuncian que el texto final de la normativa excede los límites fijados por la propia ley con el único propósito de debilitar la representación sindical y recortar beneficios históricos de los trabajadores.
Cristian Jerónimo, co-Secretario General de la CGT y titular del gremio del vidrio (SEIVARA), fue el encargado de fijar la postura de la organización tras los anuncios oficiales. “La reglamentación fue aplicada con un exceso total que va más allá de la ley, buscando perjudicar a las instituciones que representan a los trabajadores y quitándoles beneficios fundamentales”, sentenció el dirigente, quien además ratificó que la central no cederá ni una sola de las conquistas adquiridas.
Frente a la promesa oficial de que la reforma laboral funcionaría como un dinamizador del empleo formal, Jerónimo contrastó los datos de la economía real y aseguró que la flexibilización solo ha convalidado desinversión, cierre de empresas y una pérdida constante de puestos de trabajo.
La vía judicial y la denuncia internacional ante la OIT
La estrategia defensiva de la CGT no se limitará exclusivamente a la protesta callejera, sino que mantendrá activos los frentes legales tanto a nivel doméstico como en los tribunales internacionales. El equipo jurídico de la central obrera continúa dando batalla en el fuero contencioso para sostener la medida cautelar contra la reforma laboral, bajo la firme premisa de que el articulado impulsado por el Gobierno es abiertamente inconstitucional.
En paralelo, la ofensiva gremial se trasladó a escala global mediante una presentación formal ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En dicha denuncia, la central obrera acusa al Estado argentino de violar sistemáticamente los tratados internacionales que protegen la libertad sindical y los derechos de los trabajadores, haciendo especial hincapié en el incumplimiento de los convenios 87 y 150 de dicho organismo internacional.
Asimismo, desde la conducción manifestaron su profunda preocupación por lo que definen como un persistente amedrentamiento y un fuerte aparato represivo montado para desarticular la protesta social.
El Consejo Directivo define los pasos hacia un nuevo paro
La posibilidad de activar un quinto paro general contra la actual gestión económica comenzará a tomar forma en las próximas semanas. Tras las recientes movilizaciones y las gestiones diplomáticas en el exterior, la central de trabajadores convocará formalmente a una reunión urgente de su Consejo Directivo para diagramar el plan de lucha
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