La integrante de Fundación Rewilding, Marisi López, celebró el hallazgo de dos nuevos yaguaretés en El Impenetrable chaqueño, uno de los cuales fue capturado para colocarle un collar de monitoreo y luego liberado. Además, destacó el crecimiento de la población de la especie, el trabajo con las comunidades y el impacto del yaguareté en el turismo y la economía local.
La aparición de dos nuevos yaguaretés en el Parque Nacional El Impenetrable renovó las expectativas sobre la recuperación de la especie en el Chaco. Así lo expresó Marisi López, integrante de Fundación Rewilding, quien explicó que uno de los ejemplares ya fue capturado, monitoreado y liberado para estudiar sus desplazamientos y comportamiento en libertad.
“Estamos hoy celebrando esta noticia de la aparición de dos nuevos yaguaretés en El Impenetrable”, afirmó López en diálogo con CIUDAD TV.
La referente de conservación indicó que ambos ejemplares fueron identificados como nuevos gracias al patrón de manchas, que funciona como una huella de identificación individual. “Cada yaguareté tiene una mancha única y tenemos un registro de los yaguaretés que hemos visto o que han pasado por El Impenetrable y estos son nuevos completamente”, explicó.
Uno de los animales fue capturado para colocarle un collar satelital y luego regresó a su hábitat natural. Según detalló, esta herramienta permitirá conocer sus recorridos, hábitos y vínculos con otros ejemplares ya monitoreados.
“Ese yaguareté ya anda libre por El Impenetrable y vamos a poder conocer un poco más sus movimientos, saber por dónde anda y si se junta con otros yaguaretés”, sostuvo.
López recordó que, si bien el Chaco nunca perdió por completo a la especie, durante años quedaron muy pocos ejemplares y era difícil registrar avistamientos. Actualmente, estiman que hay entre siete y nueve yaguaretés en estado silvestre, aunque aclaró que el número es dinámico porque algunos dejan de verse temporalmente y luego reaparecen en cámaras trampa.
“Creemos que hay entre siete y nueve, digo creemos porque esto es muy variable”, señaló. También mencionó que hace algunos meses una hembra liberada fue registrada junto a un cachorro, lo que evidencia reproducción natural en libertad.
En cuanto a la utilidad de los collares de seguimiento, explicó que permiten recopilar información sobre el comportamiento de la especie, los ambientes que frecuenta y hasta sus hábitos alimenticios. “Podemos seguir todos sus pasos, saber si le gusta más algún tipo de ambiente que otro e incluso saber qué come”, indicó.
A través de señales emitidas por el dispositivo, el equipo técnico puede identificar lugares donde el animal permaneció durante varios días para analizar si estuvo cazando, descansando o en período reproductivo.
Además del monitoreo científico, López destacó que el collar funciona como una herramienta de protección. “Podemos saber si cruza el río, si se acerca a poblados más urbanos y acudir a cuidar ese yaguareté para que no le pase nada”, expresó.
En esta oportunidad, también participaron niños y niñas de Miraflores en la elección del nombre del nuevo ejemplar. El yaguareté fue bautizado “No’Huet”, un nombre elegido mediante actividades educativas en escuelas de la zona.
“Todo este trabajo de los yaguaretés se hace en conjunto con la comunidad”, sostuvo López, quien remarcó que el proceso busca involucrar a chicos y chicas en el conocimiento de la fauna nativa y generar pertenencia con las especies locales.
Según relató, los estudiantes participaron de talleres, vieron materiales audiovisuales y luego votaron nombres vinculados con la identidad del territorio, el monte y las lenguas presentes en la región.
Conciencia social sobre la importancia de proteger al yaguareté
La integrante de Rewilding consideró que en los últimos años creció la conciencia social sobre la importancia de proteger al yaguareté, aunque remarcó que todavía quedan desafíos. Recordó el episodio ocurrido el año pasado, cuando murió un ejemplar en circunstancias que generaron preocupación en sectores ambientalistas.
“Hay mayor conciencia porque se están palpando los beneficios, pero no significa que haya completa conciencia”, afirmó.
López sostuvo que el yaguareté no solo cumple un rol ecológico como depredador tope del ecosistema, sino que también representa una oportunidad económica para las comunidades vinculadas al turismo de naturaleza.
“Es difícil avistar yaguaretés en el mundo y uno de esos lugares puede ser perfectamente el Chaco en El Impenetrable”, señaló.
En ese sentido, remarcó que los visitantes generan demanda de hospedajes, transporte, gastronomía, guías y artesanías, impulsando un movimiento económico que alcanza tanto a comunidades cercanas como a otros puntos de la provincia.
Finalmente, proyectó un crecimiento sostenido del turismo en El Impenetrable para los próximos años. Recordó que el parque cerró el último año con alrededor de 3 mil visitantes y estimó que esa cifra podría llegar a 10 mil en una década.
“Veo un parque con mucha más fauna, más yaguaretés para avistar, más visitantes y una economía en evolución gracias a la cantidad de personas que llegan”, concluyó.




