El Pirata perdía dos veces con el Millonario, le dieron un penal tras la revisión del VAR y Fernández clavó un doblete para el 3-2 definitivo. El equipo de Ricardo Zielinski logró el primer título de liga de Primera División para el club cordobés y volvió a golpear al Millonario en un cruce decisivo.
Se definió el primer campeón del fútbol argentino del año. Este domingo, Belgrano superó 3-2 a River en una definición infartante Estadio Mario Alberto Kempes y se consagró campeón del Torneo Apertura de la Liga Profesional. El Pirata tuvo un gran camino hasta la final, donde dejó en el camino a Talleres en el clásico, a Unión y a Argentinos Juniors por penales. Finalmente, derrotó al Millonario en Córdoba en una final apasionante, que dio vuelta gracias a un doblete agónico de Uvita Fernández.
La final tuvo de todo desde el arranque. Belgrano comenzó mejor y exigió varias veces a Santiago Beltrán, figura de River en los primeros minutos con atajadas ante Lucas Passerini y Emiliano Rigoni. Sin embargo, el equipo de Eduardo Coudet golpeó primero a los 17 minutos: Marcos Acuña abrió para Tomás Galván, que dejó en el camino a Emiliano Rigoni, y asistió a Facundo Colidio para el 1-0.
El Pirata reaccionó rápido y encontró el empate a los 26 minutos. Lucas Zelarayán ejecutó un córner preciso y Leonardo Morales ganó de cabeza dentro del área para marcar el 1-1, su primer gol desde la llegada al club este año.
Después de un primer tiempo intenso y muy parejo, River volvió a ponerse arriba en el complemento. A los 60 minutos, Colidio encaró por el medio, juntó marcas y abrió para Galván, que controló y definió cruzado para el 2-1 del equipo de Coudet.
Parecía el mejor momento del Millonario. River dominaba el partido, manejaba la pelota y Belgrano no encontraba respuestas. Pero el encuentro cambió por completo en el tramo final.
A los 85 minutos del segundo tiempo, el VAR llamó a Yael Falcón Pérez por una mano de Lautaro Rivero dentro del área tras un remate de Uvita Fernández. El árbitro revisó la acción y sancionó penal para Belgrano. El propio Uvita, que había entrado minutos antes, se hizo cargo de la ejecución y definió cruzado al ángulo para empatar 2-2.
Y apenas tres minutos más tarde llegó el golpe definitivo. Un centro cruzó toda el área de River y nuevamente apareció Uvita Fernández por el segundo palo para empujar el 3-2 y desatar la locura de los hinchas cordobeses en el Kempes.
Diario Olé/La Nación




