Cambiar deuda de largo plazo por otra de corto plazo, deuda en dólares por deuda en pesos, o deuda de menor interés por otra de mayor interés no es desendeudarse, solo es cambiar los tiempos, los acreedores y los costos financieros.
Por Rosa Myriam Petrovich*
Si existe alguna reducción en la pública chaqueña, no hay duda que la pagamos los trabajadores del Estado, con una pérdida salarial hasta el presente, superior al 30 %.
La caída estrepitosa de su poder adquisitivo y el endeudamiento familiar, o sea que el Gobierno Provincial le transfirió el costo de la deuda a los bonistas extranjeros a sus propios empleados; en tanto que el cacareado “aumento salarial” del año 2024 solo compensó la devaluación y la inflación provocada por el ensayo libertario, admirado por el Gobierno Provincial pero que en el presente se lamenta por sus efectos, como lo expresan públicamente sus funcionarios.
El fracaso de la política económica provincial es evidente, siendo su mayor consecuencia, el empobrecimiento de la población chaqueña, donde el ingreso familiar, mensual per cápita, medido en dólares – U$D – es de 255,74 -o sea una de las más bajas del país- ocupando la anteúltima posición, mientras que el promedio nacional es de U$D 671,08.
(*) Secretaria General ATECH




