Bajaron la persiana otros en Villa Ramallo y el Gran Tuyú, el más antiguo del Partido de la Costa en San Clemente del Tuyú, Buenos Aires. La venta de entradas de cine de marzo fue la tercera más baja de los últimos 30 años. La asistencia a salas descendió un 27,3% respecto a 2025
La venta de entradas de cine de marzo fue la tercera más baja de los últimos 30 años. En el tercer mes del año, la asistencia a salas descendió un 27,3% respecto a 2025. Si bien las grandes cadenas pueden, por ahora, resistir las bajas, los cines más chicos de ciudades más pequeñas no. Desde que comenzó el año cerraron tres cines que hicieron historia.
Hace pocas horas se conoció el cierre del cine que funcionaba en el Auditorio Libertador de Villa Ramallo, en la provincia de Buenos Aires. Se trata de un cine histórico que después de mucho esfuerzo reabrió en junio del 2024, gracias a la iniciativa pública y privada. Recibió aportes del municipio, de MYT Producciones y la empresa Animadix, pero no pudo seguir.
Se había logrado restaurar la sala de 200 butacas, comprar una pantalla, un proyector con tecnología 2D y 3D y sonido 7.1. El edificio fue pintado, se cambió la iluminación, se hizo un candy bar.
“Lamentablemente es una triste noticia, veníamos remando en dulce de leche. Si bien el público había bajado en todos lados, en Ramallo fue decayendo, decayendo y no repuntó”, contó la productora de MyT, María Eugenia Carrero, una de las impulsoras de la reapertura a radio Meta Ramallo.
Hace cuatro días cerró el cine Gran Tuyú, de San Clemente del Tuyú, el más antiguo del Partido de la Costa. Fundado en 1937, estaba a pocos meses de cumplir 90 años.
La querida sala se despidió en redes, en IG postearon “Después de tantos años, llega el momento que nunca quisimos escribir. NUESTRO CINE CIERRA SUS PUERTAS. Pero antes de apagar el proyector por última vez, queremos decir algo: GRACIAS. Gracias a cada persona que eligió este lugar. A cada familia, a cada pareja, a cada amigo que se sentó en una butaca y vivió una historia”.
La tristeza de todos lo que lo conocieron y de los que aman el cine se resumió en anécdotas e historias compartidas. “Este cine fue testigo de primeras citas, de risas compartidas, de lágrimas en la oscuridad…y de momentos que, aunque pasen los años, no se olvidan.Te invitamos a acompañarnos en nuestras últimas funciones. Para despedirnos como se debe: juntos, como siempre fue. Último día 12/04/2026. Esto no es un adiós…es un gracias eterno”, fue la despedida en redes.
A principios de año, el 7 de enero, Cines de la Costa confirmó el cierre de su sala llamada ubicada frente al río en la ciudad de Corrientes. “Agradecemos profundamente a quienes nos acompañaron durante este recorrido t formaron parte de esta sucursal que tanto significado tuvo para la comunidad”, explicaron.
Las razones de los cierres que se dan en el interior del país se explican por la caída en la venta de entradas, por los altos costos de mantener estas salas y por los cambios de hábitos de conducta que hacen que desde la pantalla chica se pueda acceder a toda clase de películas, aunque claro no sea lo mismo.
Basta comparar las entradas vendidas en la última década. Mientras en marzo de 2016 se batieron récords históricos con 4,5 millones de entradas vendidas, en marzo de 2016, apenas se vendieron 1.599.122 entradas. Un tercio de lo que se vendía, pese a las promociones, a los descuentos y todo lo que se ofrece para poder sostener las salas con gente.
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