Una investigación local puso foco en la población de los jardines de infantes, etapa fundamental de la escolarización temprana. En contraste, crece el consumo de contenidos a través de los móviles.
La incultura está ganando. Un reciente estudio publicado por el Ministerio de Educación de la vecina Provincia reveló un escaso y prácticamente nulo interés de los niños de 5 años en espectáculos o actividades culturales.
La cifras son altas, incluso, en ciudades como Corrientes donde predomina una amplia agenda como la Feria Provincial de Libro, ArteCo, el Carnaval Oficial y la Fiesta Nacional del Chamamé.
En contraste, crece el uso del celular y es uno de los principales soportes a través del que las infancias acceden a la lectura y su alfabetización.
Los datos reveladores surgen de una investigación realizada en 2024 que fue publicada la semana pasada . El trabajo tenía como objetivo identificar y analizar las prácticas y discursos de las familias de la provincia de Corrientes respecto al desarrollo de la alfabetización temprana y su vínculo con la escuela.
El cuestionario fue respondido por seis mil novecientas siete (6.907) familias pertenecientes a entornos urbanos y rurales. Los detalles de la muestra evidencian una concentración de respuestas en los principales centros urbanos, especialmente en Capital, que reúne el 24,6% del total.
Este dato evidencia el peso demográfico y la centralidad de la capital en la muestra, seguida por departamentos con participación intermedia como Goya (9%) y Paso de los Libres (7,1%), entre otras 20 localidades.
Las estadísticas reflejan una baja participación sostenida de niños en eventos culturales en la provincia de Corrientes durante 2024, con una tendencia que se repite tanto en ámbitos rurales como urbanos. En ambos casos, la categoría predominante es la asistencia “muy pocas veces”, alcanzando el 46,5% en zonas rurales y el 51,3% en áreas urbanas.
Este dato marca un fuerte indicio de desinterés o dificultades de acceso a las propuestas culturales infantiles, por encima de quienes asisten de manera frecuente o habitual.
Al mismo tiempo, el porcentaje de niños que nunca concurren a este tipo de actividades también resulta significativo, especialmente en el ámbito rural (24,1%); mientras que en el urbano desciende al 16,1%. En contraste, la asistencia regular sumando quienes van “siempre” o “frecuentemente” se mantiene en niveles bajos, con una leve ventaja en ciudades, lo que sugiere que la oferta cultural no logra consolidar una participación sostenida ni siquiera en contextos con mayor disponibilidad de actividades.
El análisis por departamentos profundiza esta realidad, mostrando que en la mayoría de las jurisdicciones el grupo mayoritario también se concentra en la categoría de asistencia esporádica. Distritos como San Cosme (62,2%), Berón de Astrada (57,2%) o Itatí (56,5%) presentan algunos de los niveles más altos de baja concurrencia. Incluso en la capital provincial, más del 54% de los niños asiste “muy pocas veces” a eventos culturales, lo que refuerza la idea de que el fenómeno no se limita a zonas alejadas.
Si se toman en cuenta las divisiones “nunca” y “muy pocas veces”, el bajo interés y participación se mide en más de un 60%. El informe está disponible en la página del Ministerio de Educación para su consulta.
Móviles
Los datos relevados en Corrientes durante 2024 evidencian un marcado predominio del uso del teléfono celular en la vida cotidiana de los niños, consolidándose como el principal dispositivo tanto para el consumo de contenidos como para el acceso a materiales dentro del hogar.
Según la información disponible, más de la mitad de los hogares en ámbitos urbanos (53,1%) y cerca de la mitad en zonas rurales (45,9%) utilizan el celular como herramienta central, superando incluso a otros soportes tradicionales como diarios, revistas o materiales escolares.
En cuanto al tipo de contenidos que consumen los niños a través de estos dispositivos, el predominio del entretenimiento es claro. Los dibujos animados encabezan ampliamente las preferencias con un 32,7%, seguidos por los juegos (21,6%) y el consumo de contenido de youtubers (20,4%). En contraste, los contenidos educativos presentan una participación significativamente menor, alcanzando apenas el 8,8%, lo que refleja una baja incidencia de propuestas formativas dentro del tiempo de uso de pantallas.
Este patrón de consumo pone en evidencia una fuerte inclinación hacia el ocio digital por sobre el uso pedagógico del celular, en un contexto donde el acceso a la tecnología es cada vez más extendido.
Por otra parte, los datos sobre la asistencia a eventos culturales evidencian un desafío estructural para el sector cultural: no solo ampliar la oferta, sino también generar estrategias de acceso, interés y participación sostenida en las infancias.
La escasa presencia de niños en estos espacios no solo impacta en el consumo cultural actual, sino que también plantea interrogantes sobre la formación de públicos futuros y el vínculo de las nuevas generaciones con la cultura.
Diario Época




