Si bien la inflación desaceleró comparado a enero, el NEA continúa por encima del 3% por tercer mes consecutivo y el primer bimestre cerró en 7,1%, el nivel más alto entre las regiones del país, según el análisis realizado por la Consultora Politikón.
En este sentido, adelanta que Alimentos volvió a ser el principal motor de la suba de precios: crecieron 4,5% en el mes, con fuertes incrementos en carnes, aceites y verduras, traccionando el índice general. Mientras los precios núcleo aceleraron: pasaron de 3,0% en enero a 3,4% en febrero, una señal relevante porque reflejan la tendencia más persistente de la inflación.
”Las expectativas para marzo no son positivas: la aceleración del núcleo, los posibles impactos de la suba de precios del petróleo y los efectos estacionales por inicio de clases y cambio de temporada podrían mantener presiones inflacionarias en el corto plazo”, anticipa la especialista chaqueña.
Índices y factores
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la región del NEA registró un alza del 3,1% en el mes de febrero de 2026 y fue la región con el tercer mayor incremento de precios del país en ese mes. Si bien desaceleró contra el mes previo, se mantuvo en altos niveles por encima del 3%, destacó un informe elaborado por la consultora Politikón Chaco en base a datos del INDEC.
En el NEA, la suba mensual de febrero 2026 presentó una desaceleración de 0,7 puntos porcentuales respecto al mes previo (3,8% en enero 2026), pero ello no impidió que el índice vuelve a colocarse por encima del 3%, llevando ya tres meses por encima de esa marca, algo que no sucedía desde el trimestre julio-septiembre del 2024. A nivel interanual, la suba de precios fue del 32,1%.
Otro dato altamente negativo para la región es que en el acumulado del primer bimestre, la suba de precios en el NEA llegó al 7,1%, siendo así la más alta del país y se ubica, además, muy por encima de igual período del 2025 cuando fue de 4,4%.
Alimentos y Vivienda y servicios públicos volvieron a empujar los precios de la región
Desagregando por divisiones, durante febrero hubo solo tres divisiones con expansiones superiores al total general regional: la más fuerte se vio en Alimentos y Bebidas no alcohólicas con 4,5%, explicado fundamentalmente por las subas registradas en Carnes (6,7%), Aceites, grasas y mantecas (6,0%) y Verduras, tubérculos y legumbres (5,8%).
En segundo lugar quedó Vivienda, agua, electricidad, gas con un alza del 3,4%, traccionado principalmente por las tarifas de energía y de gas. El podio se completó con Recreación y Cultura con 3,4% empujado por periódicos, diarios, revistas, libros y artículos de papelería que crecieron al 5,1%.
A su vez, las divisiones que arrojaron alzas inferiores al nivel general regional fueron Equipamiento y mantenimiento de hogar (2,7%), Transporte (2,5%), Salud (2,4%), Bienes y servicios varios (2,4%), Restaurantes y Hoteles (2,2%), Bebidas alcohólicas y tabaco (2,0%), Comunicación (1,7%), Educación (1,4%) y cierra Prendas de vestir y calzado (0,3%).
En el análisis de la comparación interanual, la división de Educación mostró la mayor suba de febrero en el NEA con 47,6%, seguida por Restaurantes y Hoteles (47,3%) y Vivienda, Agua, Electricidad, Gas y otros (43,1%); en el extremo opuesto, Equipamiento y mantenimiento del hogar (14,6%) muestra la menor suba año/año.
Aceleraron los precios núcleos y los Estacionales contuvieron parcialmente la suba de febrero en el NEA
En febrero, los precios Núcleo fueron los de mayor crecimiento en el NEA visto por categorías: fue de +3,4% cuando en enero pasado había registrado +3,0%; esta aceleración es preocupante de cara a los próximos meses.
Por el contrario, tanto los precios Estacionales como los Regulados mostraron desaceleración en este mes: en el primer caso, la suba fue de 1,8% (contra el 6,6% de enero) lo que ayudo a compensar parcialmente la suba general regional; en el caso de los Regulados, la suba fue de 3,1%, un alto nivel pero con desaceleración fuerte contra lo que había sido enero (5,4% en ese mes).
Expectativas
El resultado de febrero deja señales dispares para la dinámica inflacionaria del NEA. Por un lado, la desaceleración respecto a enero podría interpretarse como un alivio parcial; sin embargo, el hecho de que el índice se mantenga por encima del 3% por tercer mes consecutivo y que el acumulado del primer bimestre sea el más alto del país evidencia que el proceso inflacionario en la región continúa mostrando una inercia significativa.
En particular, la aceleración de los precios núcleo constituye el dato más relevante del mes, ya que se trata del componente que mejor refleja la tendencia subyacente de la inflación.
Su incremento hasta el 3,4% no solo indica que las presiones inflacionarias persisten, sino que además puede contribuir a deteriorar las expectativas para los próximos meses si este comportamiento se consolida.
De cara a marzo, el escenario aparece atravesado por varios factores que podrían tensionar nuevamente la dinámica de precios. En primer lugar, la mencionada aceleración del componente núcleo tiende a trasladarse con mayor persistencia al resto de la estructura del índice, por lo que existe el riesgo de que la desaceleración observada en febrero no logre sostenerse en el corto plazo.
En segundo término, el contexto internacional introduce nuevos elementos de incertidumbre: la intensificación del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre el precio internacional del petróleo podría generar presiones adicionales sobre los costos energéticos y de transporte, con traslado a precios en diferentes cadenas productivas.
A estos factores se suma la propia estacionalidad típica del mes de marzo. El inicio del ciclo lectivo suele generar incrementos en rubros vinculados a educación e indumentaria, mientras que el cambio de temporada en el mercado de prendas de vestir también puede producir ajustes de precios, aunque se esperan que estos sean menores.
Así, la dinámica de precios de marzo podría mostrar nuevamente presiones inflacionarias relevantes, especialmente si la tendencia alcista del componente núcleo se mantiene y si los shocks externos comienzan a reflejarse en los costos internos.
Politikón Chaco




