La secretaria general de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste (ADIUNNE), Marina Stein, confirmó que el sector realizará una semana de paro a partir del 16 de marzo, en coincidencia con el inicio del ciclo lectivo universitario. La medida se inscribe en un plan de lucha nacional impulsado por las federaciones docentes ante la falta de convocatoria a paritarias, la caída del presupuesto universitario y el deterioro salarial.
En declaraciones a CIUDAD TV, Stein sostuvo que la situación de las universidades públicas “es cada vez más crítica” y apuntó contra el gobierno nacional por no aplicar la Ley de Financiamiento Universitario. “Es una ley que fue aprobada cuatro veces por el Congreso. El presidente la vetó en dos oportunidades, pero luego el Congreso consiguió los dos tercios para ratificarla. Fue promulgada en 2025, pero no se está aplicando”, explicó.
Según detalló la dirigente, la norma establece, entre otros puntos, la convocatoria a paritarias nacionales docentes, que no se realizan desde octubre de 2024. También contemplaba mecanismos para recomponer salarios y actualizar el presupuesto universitario de acuerdo con la inflación. “Si se hubiera aplicado, hubiéramos recuperado un 52% de pérdida salarial acumulada entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025”, señaló.
Stein afirmó que el propio gobierno reconoce el deterioro del ingreso docente. “En el proyecto que enviaron al Congreso admiten una pérdida salarial del 40,2%. Y lo que proponen ahora es un aumento del 12,3% en tres cuotas durante 2026, calculado sobre el básico de diciembre de 2025. Es decir, ni siquiera sobre los salarios actualizados”, cuestionó.
La dirigente también advirtió sobre la caída del financiamiento universitario. Según indicó, el presupuesto destinado al sistema representa actualmente el 0,47% del Producto Bruto Interno, cuando en 2017 alcanzaba el 0,87%. “Es una caída histórica. Además, en el presupuesto nacional ya existe una diferencia de 2,5 billones de pesos respecto de lo que había proyectado el Consejo Interuniversitario Nacional”, agregó.
En ese contexto, las federaciones docentes —CONADU Histórica y CONADU— convocaron a un paro nacional que se extenderá durante la semana del 16 de marzo. La medida incluirá la no asistencia a los lugares de trabajo y la suspensión total de clases, incluso virtuales. Durante esos días también se evalúa la realización de clases públicas, actividades en campus universitarios y otras acciones de visibilización.
El plan de lucha continuará en las semanas siguientes. Según adelantó Stein, los docentes participarán de las movilizaciones por el 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo y luego se prevé una nueva semana de paro a partir del 30 de marzo.
La dirigente advirtió que la crisis presupuestaria ya tiene efectos concretos en el sistema universitario. “Tenemos colegas que están renunciando. A nivel nacional se calcula que unos 10.000 docentes dejaron sus cargos. Muchos optan por trabajos fuera de la universidad porque el salario ya no alcanza”, afirmó.
También mencionó dificultades en el sistema científico. Señaló que el recorte de fondos y la paralización de programas de financiamiento impactan en los proyectos de investigación. “Hoy muchos equipos trabajan con subsidios mínimos. En nuestro caso recibimos 190 mil pesos anuales para un proyecto de investigación, que se va prácticamente en una sola salida a campo”, ejemplificó.
A esto se suma, según indicó, la reducción de becas doctorales y el freno en el ingreso a la carrera de investigador del CONICET, lo que limita la continuidad de jóvenes científicos formados en el país.
“Estamos frente a una situación muy preocupante para la universidad pública, la investigación y el sistema científico argentino”, concluyó Stein.




