Trump advierte que la guerra en Irán continuará con una “determinación feroz” y “el tiempo que sea necesario”. El mandatario abandona el mensaje del cambio de régimen como objetivo en su primera comparecencia desde que lanzó la operación Furia Épica.
Mientras Washington niega tener tropas sobre el terreno en Irán, pero no descartó un futuro despliegue en el país como parte de la operación contra la República Islámica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha prometido en su primera comparecencia desde que lanzó la guerra contra Irán que “la misión continuará con una determinación feroz e inquebrantable hasta aplastar la amenaza que este régimen terrorista representa para el pueblo estadounidense”.
Después de asesinar al líder supremo Ali Jamenei y a gran parte de la cúpula militar en Teherán, el mandatario ha considerado la operación como exitosa y ha avanzado que continuará “el tiempo que sea necesario”. Aunque en un inicio proyectó que duraría “de cuatro a cinco semanas”, ha asegurado que el Pentágono tiene “la capacidad de prolongarlo mucho más allá de eso”.
Después de monitorear durante el fin de semana la operación conjunta con Israel desde su residencia de Mar-a-Lago (en Palm Beach, Florida), el mandatario llegó anoche a Washington y ha presidido este lunes una ceremonia en la que ha entregado la Medalla de Honor a los soldados que lucharon y murieron en Vietnam y Afganistán.
Sin embargo, tan solo ha hecho una breve referencia a los cuatro estadounidenses caídos en combate contra Irán, que el domingo admitió que serán las primeras bajas de su país en la guerra.
En una entrevista telefónica esta mañana con la CNN, Trump ha advertido que la “gran ola” de la campaña de bombardeos masivos contra Irán todavía está por llegar. “Ni siquiera hemos empezado a golpearlos con fuerza”, ha señalado, aunque ya “les estamos dando una paliza monumental”.
Noticias DW/La Vanguardia




