Al menos 16 personas murieron y más de 50.000 debieron ser evacuadas en las últimas horas en el sur de Chile, producto de los incendios forestales en las regiones de Ñuble y Biobío, ubicadas unos 500 kilómetros al sur de Santiago.
“Estamos enfrentando un cuadro complejo”, alertó este domingo el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, sobre los incendios que arrasaron durante la madrugada con varias zonas pobladas.
Las víctimas fatales, según informó el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, “son personas que han sido encontradas en el lugar del despliegue del incendio”, donde “se despacharon un poco más de 87-88 alertas SAE (Sistema de Alerta de Emergencia)“.
Una de las zonas más afectadas por los fuegos, que empezaron el sábado y hasta ahora obligaron a evacuar a 50.000 personas, es la comuna de Penco, en la región de Biobío. Allí hay al menos unas 5.000 hectáreas quemadas.
En Ñuble, en tanto, el último reporte enviado por la Corporación Nacional Forestal (Conaf) registra un total de nueve incendios, que han consumido más de 4.000 hectáreas.
El presidente chileno Gabriel Boric declaró este domingo Estado de Catástrofe y suspendió la agenda prevista para el lunes, ya que viajará hasta el lugar para “tomar conocimiento directo de la situación a efectos de reforzar las medidas que, hasta el momento, se han adoptado”, informó el ministro del Interior.
En tanto, el presidente electo José Antonio Kast señaló en un mensaje en X que “en este momento crítico de la emergencia no hay espacio para la política”. Ahora, planteó el líder de ultraderecha que asumirá su cargo en marzo, “el foco debe ser combatir los incendios, ir en auxilio de las personas afectadas y apoyar a las autoridades para enfrentar esta emergencia“.
Por su parte, Sergio Giacaman, gobernador de la región de Biobío, dijo que “esta es una catástrofe tan grave como la vivida en 2010 con el terremoto”, una de las mayores tragedias que ha vivido Chile y que devastó el sur del país.
Condiciones adversas
Desde la noche del sábado, las condiciones climáticas han sido adversas para enfrentar los fuegos.
Además de las altas temperaturas, el fenómeno conocido como “viento Puelche”,un viento seco y cálido que sopla desde la cordillera de los Andes hacia los valles y la costa ha complicado las tareas de extinción porque produce un aumento de la temperatura y una caída de la humedad.
“Son condiciones bien adversas las que hemos enfrentado”, lamentó en ese sentido la directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián.
Incendios en Chile
Por su abrupta topografía, sus extensos bosques y su clima, Chile siempre ha tenido incendios, pero su frecuencia e intensidad aumentó a partir de 2010.
La crisis climática, la megasequía que dura más de una década y la expansión de la llamada “interfaz urbano-rural” (zonas donde se mezclan vegetación combustible y edificaciones) han contribuido a ello, de acuerdo a expertos.
El gran punto de inflexión lo marcaron los fuegos de 2017, que consumieron casi 600.000 hectáreas en la zona centro-sur, en las regiones de O’Higgins, Maule y Biobío, y obligaron a modificar la escala con la que se medían los incendios.
Sin embargo, la mayor tragedia relacionada con el fuego en Chile ocurrió en febrero de 2024 en la región de Valparaíso, cuando las llamas causaron la muerte de 136 personas.
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