Pese a los beneficios, sectores críticos advierten que la apertura comercial podría profundizar desigualdades dentro del Mercosur. Brasil, con una estructura industrial más desarrollada, podría aprovechar mejor el acceso al mercado europeo, mientras la manufactura argentina podría enfrentar dificultades para competir.
El impulso principal del acuerdo fue del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, con interés central de la Unión Europea en el mercado brasileño por su escala, dejando a Argentina, Uruguay y Paraguay con un peso relativo menor en la estrategia comercial del bloque europeo.
Mientras tanto, el Gobierno resaltó beneficios para exportaciones y agroindustria, pero sectores críticos advierten que la industria local podría sufrir por la apertura.
El acuerdo incluye la eliminación de aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur y acceso preferencial para otro 7,5%. Desde el Ejecutivo nacional destacan el impacto positivo sobre el sector agroindustrial: “El 99% de las exportaciones agrícolas del Mercosur a Europa se verán beneficiadas”.
Sectores argentinos beneficiados
Entre los productos más favorecidos figuran la carne vacuna – con la cuota Hilton libre de aranceles y nuevas cuotas con 7,5% -, vinos con 96 indicaciones geográficas reconocidas, pesca, miel, cítricos y biodiésel. La implementación de los beneficios será inmediata o gradual, según cada caso.
El Gobierno proyecta que las exportaciones argentinas hacia la UE podrían crecer hasta 76% en cinco años y 122% en una década, impulsadas por sectores estratégicos como litio, cobre y hidrocarburos. Además, se espera que el acuerdo refuerce la previsibilidad para atraer inversión extranjera directa, que actualmente representa 40% del total en el país.
Apertura gradual y mecanismos de protección
Se señala que el Mercosur mantendrá plazos más extensos que los europeos para la liberalización de importaciones. Solo 15% de los productos abrirá de inmediato, mientras que el resto tendrá desgravación de hasta 15 años. En el sector automotor, los vehículos de pasajeros contarán con 15 años de gradualidad, y nuevas tecnologías como eléctricos, híbridos o de hidrógeno hasta 30 años.
El acuerdo excluye 9% de los productos considerados sensibles para proteger la industria local y reducir riesgos ante la apertura.
El Argentino Diario




