El titular de la Unión Industrial del Chaco, Aldo Kaston, analizó el inminente acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, cuestionó la apertura de importaciones y advirtió sobre el impacto en la industria nacional. También se refirió a la caída de la actividad, el consumo, la reforma laboral, la presión impositiva y el estado de las rutas.
Kaston, expresó su preocupación por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, cuya aprobación se espera tras casi 26 años de negociaciones. En diálogo con CIUDAD TV, sostuvo que se trata de un entendimiento centrado principalmente en el intercambio de productos primarios y advirtió sobre sus consecuencias para la industria nacional.
Afirmó que se trata de “un acuerdo sobre granos prácticamente, todo lo que es industria primaria de la alimentación y producción agraria”. En ese sentido, planteó interrogantes sobre el intercambio comercial: “El problema va a ser con qué se va a intercambiar eso, si se va a traer tecnología, consumo directamente o qué es lo que se va a traer a cambio de enviarle granos”.
Kaston remarcó que el intercambio resulta desigual y afecta al entramado industrial local. “Siempre es desparejo el intercambio porque vos vas a mandar mercadería básica, la primarización de la economía, y ellos te van a mandar tecnología. Es un intercambio bastante irregular y además nos afecta directamente en la producción de la industria argentina”, sostuvo. “No vamos a poder competir con la producción europea. Ellos tienen un avance tecnológico distinto al nuestro y nos van a invadir con cosas que nosotros no vamos a poder competir acá”, agregó, y comparó la situación con lo que ocurre con los productos provenientes de China.
El titular de la entidad industrial afirmó que existe preocupación en el sector. “El sector agrario va a aplaudir esto y me parece bárbaro que puedan ubicar mejor sus productos, pero es probable que el acuerdo sea solamente agrario”, indicó, y advirtió que “ellos van a querer vendernos algo a nosotros también y ahí es donde viene el problema de defender la industria nacional”.
En ese contexto, se refirió al impacto de la apertura importadora en la industria automotriz. “Ayer ingresaron 5.000 autos de China y parece que el proyecto es meter 50.000 autos en el año. Todo este boom de la venta de 0 km va a impactar negativamente en la industria nacional”, aseguró. Según explicó, “no va a haber industria argentina, sino que se van a vender autos importados de China más baratos que los nacionales”.
Kaston vinculó este escenario con el modelo económico general y el empleo. “No dan los números con la cantidad de gente que tiene el país. Para hacer eso tenés que bajar la cantidad de habitantes, porque ¿de qué va a vivir la gente?”, planteó. “Al no haber industria no va a haber comercio”, afirmó, y consideró “inviable” sostener un país con casi 50 millones de habitantes “primarizando la economía y pretendiendo que la gente consuma solamente mercadería importada”.
Consultado sobre los niveles de utilización de la capacidad instalada, que en noviembre alcanzaron su nivel más bajo en ocho meses, señaló que “es una constante”. “La caída de la industria es permanente. Ahora hubo una caída del 6,5% interanual y el consumo en supermercados bajó el 9%”, detalló. En ese marco, sostuvo que “los sueldos de la gente no suben en la misma medida que la inflación” y que “no hay coordinación entre un eje industrial, un eje productivo y un eje comercial”.
Respecto de la reforma laboral, indicó que “para algunas industrias que están tratando de sostenerse es importante”, aunque aclaró que “es un tema a discutir” y que “no es un tema de reformar a libro cerrado”. “Hay que ver si realmente lo que se va a hacer es importante para que el país siga funcionando o si va a ser un país primarizado también en la actividad del trabajo”, expresó.
También se refirió a la política impositiva y a la reducción de aranceles en productos teconológicos. “Van a bajar el último arancel que les queda, pero no van a bajar de precio los celulares”, sostuvo, y explicó que “hubo una modificación en el costo primario”. Y cuestionó que “los verdaderos impuestos nacionales que son los que nos afectan realmente no se tocan”, aunque destacó que a nivel provincial “bajaron renta al 2,9%” a partir de una ley aprobada el año pasado.
Consultado sobre el estado de las rutas y su impacto en los costos logísticos, Kaston señaló que, si bien se recauda a través de peajes y combustibles para el mantenimiento vial, esos fondos “no bajan a las provincias”. “Le derivan al Estado provincial, que ya está flaco en fondos, que se haga cargo de algunos pozos”, explicó. “Los camioneros rompen cubiertas, rompen un camión y ese costo se lo cobran al flete, y el flete nos lo cobran a nosotros”, concluyó, al advertir que el deterioro de las rutas termina encareciendo el transporte y la producción.




