La administradora del puerto destacó la visita del ministro del Interior, Diego Santilli, y afirmó que la obra clave para reactivar la operatoria fluvial será incluida en el pliego de la Hidrovía. También defendió la apertura a inversiones privadas y remarcó el rol estratégico del puerto para la región.
En declaraciones a CIUDAD TV, la administradora del Puerto de Barranqueras, Alicia Azula, realizó un balance altamente positivo de la reciente visita del ministro del Interior, Diego Santilli, a la terminal portuaria chaqueña y expresó su confianza en que el dragado del riacho Barranqueras será finalmente concretado con apoyo del Gobierno nacional.
“Era la pata política que nos faltaba. Siempre hablábamos de los problemas entre los puertos, pero sin quien tuviera poder real de decisión”, sostuvo Azula, quien calificó la recorrida como “sumamente enriquecedora” y destacó la predisposición del funcionario nacional. “Me recargó las pilas para todo el 2026”, afirmó.
Según explicó, el dragado es la obra fundamental para que el puerto pueda operar con normalidad. “Hoy tenemos 100 mil toneladas de girasol acopiadas que entraron en camión y tienen que salir en camión, cuando lo lógico y más rentable es que salgan en barcazas”, detalló. En ese sentido, indicó que la falta de calado obliga a encarecer los costos logísticos y limita el potencial del puerto como nodo exportador.
Azula aseguró que Santilli le confirmó que el dragado será incorporado al pliego de la Hidrovía, a pedido del gobernador chaqueño. “Cuando le quise explicar que no estaba incluido, me dijo ‘va a estar en el pliego, porque así lo decidimos’. Para mí es una resolución tomada”, enfatizó.
Además, remarcó la importancia estratégica del puerto de Barranqueras para el norte argentino. “Hay una logística armada donde el puerto es clave: producción agrícola, carga ferroviaria, comercio exterior e incluso el litio que podría salir desde el norte del país”, explicó.
En cuanto a la infraestructura complementaria, reconoció que será necesario reforzar el mantenimiento de la Ruta Nacional 16 ante el incremento del tránsito pesado, aunque destacó una ventaja comparativa: “El ingreso al puerto no impacta en la planta urbana, tenemos acceso directo por ruta”.
La administradora también se refirió al debate legislativo sobre la posibilidad de incorporar inversiones privadas en los puertos provinciales. “La mayoría de los puertos del país son mixtos. El Estado solo no tiene recursos para todo lo que se necesita”, sostuvo, y defendió un esquema de equilibrio público-privado que preserve tarifas competitivas.
“Cuando asumí encontré un puerto muy deteriorado. Fuimos avanzando de a poco: equipamiento, habilitaciones, capacitación del personal, horarios extendidos. Hoy el puerto funciona, aunque estamos apenas al 10% de nuestra capacidad”, reconoció.
Pese a las limitaciones actuales, Azula afirmó que el puerto está operativo y genera movimiento económico en Barranqueras. “Tenemos entre 15 y 20 camiones diarios, actividad comercial, servicios, empleo. Funciona, pero podría funcionar muchísimo mejor”, aseguró.
Finalmente, subrayó la necesidad de desregular el cabotaje fluvial, una de las principales trabas para el desarrollo portuario. “Hoy un buque extranjero no puede cargar en Barranqueras y descargar en otro puerto argentino. Eso nos obliga a operar vía Uruguay. La desregulación es clave”, remarcó, al tiempo que recordó que “la Marina Mercante argentina prácticamente no tiene buques”.
“Estoy convencida de que el dragado se va a hacer. Tengo la sensación de que vinieron a contarnos algo que ya estaba resuelto”, concluyó.




