El titular de la APA, Jorge Pilar, detalló el trabajo preventivo y operativo realizado antes, durante y después de las lluvias intensas que afectaron a la provincia. Señaló que el sistema de bombeo respondió de acuerdo a lo previsto, explicó el alcance del decreto de emergencia hidrometeorológica y remarcó la necesidad de fortalecer el drenaje urbano y la articulación con los municipios.
El presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), Jorge Pilar, brindó un balance sobre la situación pluvial en la provincia tras las lluvias intensas registradas en los últimos días y aseguró que el sistema respondió de acuerdo a las posibilidades operativas del organismo. En diálogo con CIUDAD TV, explicó que el abordaje de este tipo de eventos se organiza en tres etapas.
“Hay tres momentos para estas situaciones: el antes, el durante y el después”, indicó. En ese sentido, señaló que a comienzos de la semana ya se contaba con información que advertía sobre el ingreso de una masa de aire “muy húmeda e inestable” que podría generar precipitaciones importantes hacia el final de la semana.
Ante ese escenario, desde el APA se realizaron tareas preventivas. “Comenzamos a revisar el estado en que estaban las bombas de las estaciones de bombeo, que son nueve. Logramos a marcha forzada restablecer el servicio de una bomba de gran caudal ubicada en el acceso a la ciudad de Vilelas”, explicó, y agregó que el resto del sistema se encontraba operativo y con personal atento ante cualquier eventualidad.
Durante el desarrollo de las lluvias, el funcionamiento fue monitoreado según los niveles de las lagunas donde están instaladas las bombas. “Todo funcionó, las bombas se ponen en funcionamiento de acuerdo a los niveles”, señaló. Tras el evento, se inició la etapa de evaluación. “Nuestro balance es positivo, lo que teníamos a nuestro alcance para atender esta situación funcionó bien”, afirmó.
Pilar también se refirió al decreto de emergencia hidrometeorológica y aclaró que se trata de una herramienta administrativa. “Cuando uno está en una situación de emergencia, respetar los plazos burocráticos a veces es un inconveniente”, explicó, y puso como ejemplo la reparación de la bomba ubicada en el acceso a Vilelas, que requirió la contratación de una grúa. “Eso no se hace rápidamente”, sostuvo.
Indicó que el objetivo del decreto es permitir respuestas más ágiles ante eventos que podrían repetirse. “Es una iniciativa del propio gobernador para abreviar trámites administrativos y dar una respuesta mucho más rápida, porque estas situaciones no avisan ni esperan”, remarcó.
Sobre el comportamiento del agua, explicó que la saturación del suelo limita la infiltración. “En el ciclo del agua hay una parte que infiltra y cuando el suelo está saturado el agua no puede infiltrar”, dijo, y subrayó la importancia de mantener en condiciones los sistemas de drenaje.
En cuanto al trabajo conjunto, destacó la articulación con municipios del interior y del área metropolitana. “Estamos trabajando muy bien con muchas municipalidades. Con Resistencia la articulación es muy buena y ayer estuvimos asistiendo a la Municipalidad de Barranqueras”, indicó.
Respecto de esa localidad, señaló que atraviesa dificultades estructurales y coyunturales. “Es una ciudad que tiene serios problemas estructurales en el drenaje y también problemas de financiamiento, personal y recolección de basura”, explicó, y agregó que el gobernador pidió colaboración más allá de las diferencias políticas. “El agua nos moja a todos”, expresó.
Pilar indicó que desde la Subsecretaría de Protección Civil se mantuvo un monitoreo permanente y que en el interior no se detectaron situaciones que requirieran la intervención de la provincia como gobierno en segunda instancia. No obstante, recordó que existen herramientas de asistencia. “El gobierno del Chaco tiene el programa Ñachec y, si hay que evacuar, organismos como Vialidad, SAMEEP y SECHEEP están a disposición”, detalló.
También se refirió a la situación del canal Quijano en Resistencia. “Es un canal de atención municipal y sé que están trabajando en eso. Todo cuello de botella conspira contra un buen funcionamiento”, advirtió. Explicó que la red de drenaje pluvial de Resistencia fue diseñada en otro contexto urbano.
“Los lotes se fueron impermeabilizando y la proliferación de edificios genera una impermeabilización vertical”, señaló, y advirtió sobre el impacto de los residuos. “Si las bocas de desagüe se tapan en un 50%, algo muy fácil con botellas PET, la mancha de inundación se duplica y el tiempo de permanencia se triplica”, afirmó.
En ese marco, adelantó que el APA trabaja en una normativa para futuros desarrollos urbanos. “Cualquier loteo deberá tener una factibilidad de drenaje pluvial otorgada por el APA antes de ser aprobado”, explicó, y concluyó: “Nada es instantáneo ni inmediato. Si no recreamos la ciudadanía del agua y la convivencia con los problemas climáticos, estas situaciones van a ser complejas”.




