El dirigente del justicialismo chaqueño y parlamentario del Mercosur rechazó el bombardeo y el secuestro del presidente Nicolás Maduro por parte del gobierno estadounidense. Sostuvo que se trata de una ofensiva geopolítica por los recursos naturales y llamó a defender la soberanía de los pueblos de América Latina.
En declaraciones a CIUDAD TV, el dirigente del justicialismo chaqueño y parlamentario del Mercosur, Raúl Bittel, repudió el bombardeo y el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte del gobierno de los Estados Unidos, y calificó el hecho como un grave retroceso en materia de derecho internacional.
Bittel consideró “insólito” que en pleno siglo XXI se vuelva a hablar de intervenciones armadas en países de América Latina y remarcó que el uso de la fuerza para resolver conflictos entre Estados está expresamente prohibido por la Carta de las Naciones Unidas.
“El intervencionismo no es contra un gobierno en particular, es contra los pueblos. Hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquier país de la región”, advirtió. En ese sentido, sostuvo que el ataque responde a intereses geopolíticos vinculados a los bienes naturales estratégicos, especialmente al petróleo.
El parlamentario recordó que Venezuela posee una de las mayores reservas petroleras del mundo y señaló que no es casual que Estados Unidos haya intervenido históricamente en países con grandes recursos energéticos, como Irak, Irán o Arabia Saudita. “Cuando escuchamos al propio presidente de Estados Unidos hablar tras la detención de Maduro, lo único que mencionó fue el petróleo. No habló de derechos humanos ni de presos políticos”, subrayó.
Bittel también cuestionó el rol de los organismos internacionales y lamentó la falta de pronunciamientos contundentes por parte de muchos países latinoamericanos. Según indicó, de los 33 países que integran la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), solo una decena se manifestó en contra de la intervención estadounidense.
En ese marco, advirtió sobre los riesgos de naturalizar este tipo de acciones: “Si se acepta que una potencia intervenga militarmente por sus intereses, mañana podrían hacerlo por el litio en Jujuy, por el agua dulce, por Vaca Muerta o por cualquier recurso estratégico de la Argentina”.
El dirigente del PJ aclaró que rechazar la intervención extranjera no implica defender al gobierno de Maduro ni validar procesos electorales cuestionados. “Las discusiones sobre la política interna de Venezuela deben resolverlas los venezolanos, no las bombas de un país extranjero”, afirmó.
Finalmente, Bittel convocó a las fuerzas políticas y sociales a pronunciarse en defensa de la paz, la democracia y la soberanía regional. “La historia demuestra que la guerra y la imposición nunca beneficiaron a los pueblos. Los conflictos se resuelven con más democracia y no con violencia”, concluyó.




