El cocinero Carlos Losch analizó las costumbres gastronómicas de las Fiestas de fin de año, brindó recomendaciones para organizar las cenas, equilibrar platos calientes y frescos, aprovechar productos regionales y cuidar la manipulación de los alimentos. Además repasó sus proyectos y el trabajo realizado durante 2025.
El cocinero Carlos Losch compartió en los estudios de CIUDAD TV una serie de consejos y reflexiones sobre las cenas de Navidad y Año Nuevo, enfocadas en las costumbres locales, la incorporación de productos regionales y la importancia de cocinar de manera gradual y consciente.
Al referirse a las tradiciones, Losch señaló que “somos de la costumbre de comer cosas calientes, la parrilla es algo que a nosotros nos cuesta mucho dejar”, aunque remarcó la necesidad de adaptarse. En ese sentido, explicó que “es cuestión de ir adaptándonos a los tiempos que corren” y destacó que este año “pudimos prender el fuego” en Navidad ya que no hubo lluvias.
Entre los platos habituales mencionó preparaciones clásicas y variantes. “El panqueque alemán es algo también muy nuestro”, indicó, y enumeró opciones frecuentes: “Muchas ensaladas, algo agridulce, el cerdo es algo que lo comemos todos, la lengua en la vinagreta y el vitel toné”, aclarando que “dejamos un poco el peceto y empezamos a jugar con otros cortes”. Sobre la lengua, afirmó que “es un producto increíble” por su versatilidad y la posibilidad de combinarla “con otros platos y otras formas de cocción”.
Losch destacó la disponibilidad actual de alimentos y el crecimiento de la gastronomía regional. “Hoy tenemos una variedad de productos que llegan a nuestra mesa”, sostuvo, y agregó que la gastronomía regional “viene implementándose y ocupando mucho lugar”, en parte por “el trabajo que hacen los productores”, lo que permite conseguir productos locales y regionales en distintos comercios.
En cuanto a propuestas para la cena de Fin de Año, sugirió utilizar insumos del litoral y la región. “Podemos hacer algo con pacú, algunas empanaditas, carré de cerdo, sacarle las pasas de uva y ponerle mamón”, explicó, y llamó a “buscar la forma de usar nuestros productos y fusionarlos con nuestra gastronomía”. En ese proceso, recomendó avanzar de manera progresiva: “Siempre lo bueno es de menos a más, ir de a poco”, tanto al crear recetas como al reemplazar ingredientes.
Respecto de la mesa dulce, indicó que “el mamón con queso no va a faltar” y mencionó opciones frescas como “ensalada de frutas, clericó, mucho cítrico, sandía”, con el objetivo de “equilibrar esa balanza de tanta comida”.
Entre los consejos prácticos, enumeró alternativas de carnes a la parrilla y acompañamientos: “Un filete de pacú, cerdo, algún matambre de cerdo, vacío, chivo y alguna mandioca o batata al rescoldo”, además de incorporar vegetales como zapallo. Para el horno, explicó que “anda muy bien el paquete”, con carnes y vegetales, aclarando que “a la mandioca hay que hervirla previamente” y que se pueden usar cortes que requieran “una cocción prolongada de dos horitas en el horno”.
Para una mesa más económica, recomendó “tapa de asado, cuadrada, carne mechada, osobuco o puchero”, cocidos con vegetales y líquidos. “Siempre hay que darle caldo para que hierva y no mezquinar en vegetales”, señaló, y aconsejó condimentar de manera gradual: “No condimentar todo de golpe, ir de a poco y probar al final”.
También subrayó la importancia del cuidado de los alimentos. “Guardemos la comida en la heladera siempre, no dejarla dentro del horno”, advirtió, y remarcó que “el horno no es para guardar nada”.
“Somos una cultura de migrantes, absorbemos culturas”, dijo, y explicó que esa mezcla se refleja en una gastronomía nutrida por recetas de origen italiano, español y de otros países. En ese marco, expresó su deseo de que “la gastronomía chaqueña y la del litoral siga creciendo”, en conjunto con el trabajo de los productores.
Por último, se refirió a sus proyectos personales y al cierre de un año de intensa actividad. “Cerrando 2025 muy movido”, afirmó, y destacó el trabajo realizado en El Fogón de los Arrieros. “Fue como nuestra casa durante este año”, dijo, al tiempo que valoró el proceso de pensar menús, organizar la logística y renovar propuestas. “Constantemente hay que estar creando, evolucionando y buscando que llame la atención”, concluyó, destacando el trabajo conjunto para que el público disfrute la experiencia alrededor de la mesa.




