Aldo Kastón advirtió una fuerte caída de la producción, pérdida de empleo y falta de consumo. También cuestionó el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y alertó que no generará trabajo en provincias como el Chaco.
En declaraciones a CIUDAD TV, el presidente de la Unión Industrial del Chaco, Aldo Kastón, realizó un duro diagnóstico sobre la situación de la industria local al cierre de 2025 y expresó su preocupación por el rumbo económico y laboral del país. Según señaló, el sector atraviesa uno de sus peores momentos, con una producción en retroceso, alto nivel de importaciones y pérdida sostenida de puestos de trabajo.
“El proceso industrial cada vez se achica más. Hoy tenemos más del 70% de productos importados y una producción local cada vez más baja”, afirmó. Si bien reconoció que algunos rubros logran sostenerse, remarcó que el panorama general es negativo y no muestra señales de recuperación.
En ese contexto, Kastón cuestionó con dureza el proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional. A su entender, la iniciativa no apunta a generar empleo sino a facilitar despidos, especialmente en grandes empresas que migran del modelo industrial tradicional hacia actividades como la minería. “El objetivo es eliminar la indemnización por despido para poder echar gente y reconvertirse. La minería no genera mano de obra: mueve dinero, pero emplea muy poca gente”, sostuvo.
El dirigente advirtió que, aunque todavía el impacto social no es pleno, la caída del empleo continuará. “Todavía estamos en niveles bajos de despidos, pero hay margen para que esto empeore”, señaló. Además, subrayó que el modelo económico beneficia a sectores que no tienen impacto positivo en provincias como el Chaco, donde no hay minería ni un sistema financiero fuerte.
“En el Chaco no va a haber desarrollo del trabajo con este esquema. La obra pública desapareció, no tenemos minería ni actividades que vayan a crecer y generar empleo”, expresó, al tiempo que reclamó políticas que fortalezcan las actividades productivas existentes en la provincia.
Kastón también puso el foco en la caída del consumo, al que definió como el principal problema de la economía argentina. “Si no se recupera el consumo, no hay ley laboral que funcione. Las empresas trabajan al 60% porque muchas cerraron y el mercado se achicó”, explicó. En ese sentido, afirmó que producir sin demanda interna ni competitividad exportadora es inviable.
Sobre los costos, detalló que, aunque bajó el precio de algunas materias primas, los aumentos en energía, impuestos, salarios y servicios redujeron drásticamente la rentabilidad. “No podemos invertir, ni mantener máquinas, ni crecer. Por eso muchos buscan cerrar una industria para abrir otra”, reconoció.
Pese al escenario adverso, Kastón anunció que su empresa avanza en un nuevo proyecto: la apertura de una fábrica industrial de alfajores en el Chaco, que comenzaría a producir a fines de enero y distribuiría a nivel nacional. “Hay que reinventarse. El alimento siempre tiene demanda”, afirmó, aunque aclaró que la presión impositiva sigue siendo un obstáculo para emprender.
Finalmente, insistió en que cualquier reforma laboral debe surgir del diálogo entre el Estado, los trabajadores y el sector empresario. “No se puede escribir una ley desde un escritorio y esperar que funcione. Si no discutimos todos juntos, las crisis van a seguir”, concluyó.




