La desregulación del gas licuado de petróleo envasado en cilindros y garrafas desató un verdadero descontrol. Hasta ahora no hubo accidentes fatales porque DIOS es muy grande y no lo permitió, pero no podemos seguir tirando de la cuerda: si esto continúa así, tarde o temprano la fatalidad será inevitable.
Por el ing. José Sesma
Hoy vemos depósitos truchos, garrafas vencidas, cilindros de origen desconocido, envases con corrosión evidente, pintura descascarada y válvulas dañadas. Esta situación es gravísima.
El gas envasado no puede tratarse como un rubro más del comercio minorista. Involucra seguridad pública, protección de los usuarios y una responsabilidad indelegable del Estado.
La fiscalización es un ámbito que, por su propia naturaleza, requiere intervención: autorizaciones, auditorías, revisión de válvulas, pruebas hidráulicas periódicas, control de depósitos y verificación del transporte de cargas peligrosas.
Más información en la siguiente nota periodística de Perfil:
https://www.perfil.com/noticias/politica/depositos-clandestinos-y-garrafas-vencidas-la-desregulacion-del-gas-desato-el-descontrol.phtml




