Julio Martínez expresó su preocupación por la falta de respuesta judicial y policial ante las reiteradas denuncias por violencia de género que involucran a su hija, quien cuenta con botón antipánico. Relató nuevos incumplimientos de la restricción perimetral y amenazas.
Julio Martínez, padre de una joven víctima de violencia de género, manifestó en declaraciones para CIUDAD TV su preocupación por la falta de respuestas por parte del sistema judicial y policial. “No quiero que mi hija sea otra Cecilia más”, afirmó al denunciar que, pese a contar con botón antipánico y medidas restrictivas vigentes, su hija continúa expuesta a situaciones de riesgo.
Martínez aseguró que su pedido de intervención está dirigido “a la Justicia y al brazo fuerte auxiliar de la Justicia, que es la Policía, es la Segunda de Barranqueras”, a cargo de la jurisdicción de Villa Islas Malvinas, “la zona de Ucal”, donde reside la joven. Contó que el último episodio se produjo “el domingo a casi las 12 de la noche”, cuando el agresor “volvió a violar la restricción que tenía e ingresó a la casa de mi hija”. Relató que la joven “salió a la vereda a pedir auxilio” y que esa reacción evitó que sufriera una agresión mayor. Sin embargo, remarcó que el hombre la amenazó: “Le dijo que la va a matar y se va a matar él”.
El padre cuestionó la falta de medidas efectivas de protección. Explicó que, ante las denuncias previas, a su hija le entregaron el botón antipánico, pero que la indicación que recibió fue: “Enciérrense en su casa, métase llave y no salga”. Sobre esa situación, señaló: “Entonces mi hija tiene que ser reo de la otra persona que le está queriendo quitar la vida”.
“Hago responsable a la Segunda Barranquera y también a la Justicia, para eso hay un Estado que tiene que controlar estas cosas”, sostuvo. Describió además que el agresor evade los controles y continúa hostigando a la joven: “El tipo se esconde a dos o tres casas y de ahí le vigila a mi hija”. Señaló que estos episodios ocurren de madrugada, entre las 3 y las 4, y que la situación le impide dormir por miedo.
Martíenz remarcó que su objetivo al hacer pública la denuncia es evitar nuevas agresiones y exigir protección inmediata. “Esto se tiene que erradicar”, sostuvo, al pedir nuevamente la intervención del Poder Judicial y de la Policía para garantizar la integridad de su hija.




