El médico pediatra Luis Zapico, visitó los estudios de CIUDAD TV y alertó sobre el efecto inmediato y hasta mortal del movimiento antivacunas, a la vez que advirtió que el Gobierno “va a tener que poner un límite a la autonomía mental y esto va a tener que ser una decisión política” ya que las vacunas siguen demostrando en todas las etapas de nuestra vida que sirven para prevenir”.
“Si nosotros nos dejamos de vacunar, cosa que está pasando en este momento porque hace dos años ha caído notoriamente el número de personas vacunadas, comienzan a aparecer enfermedades que no habían desaparecido fortuitamente sino porque la gente estaba inmunizada”, advirtió.
“Cuando se deja de inmunizar o de mantener cierta cantidad de porcentaje comienzan a aparecer enfermedades que hace 10 o 12 años médicos no la conocen, por ejemplo, el sarampión”, sostuvo.
Como pediatra, comentó que trató casos de sarampión graves durante su formación, como médico residente, “pero en el día a día no se ve y nuestros residentes de los últimos años pueden leer sobre sarampión pero no lo ven”. “Si esto comienza a aparecer inicialmente hay que comenzar a reformar la currícula de los residentes en la aparición de enfermedades comunes como es el sarampión. El sarampión es una, la tos felina, coqueluche. No es que desapareció la bacteria o el virus, la gente está inmunizada y cuando se deja de inmunizar aparecen las enfermedades”.
Tuvo en cuenta también el contexto sudamericano y aseguró que es complicado “porque Brasil es una Nación muy grande pero falta cierto grupo de inmunización, Paraguay también. Las enfermedades cruzan sin problema y si en nuestra zona comienzan a no inmunizarse correctamente vamos a tener las patologías”.
Advirtió, por ejemplo, sobre el coqueluche, una enfermedad pulmonar que afecta a niños pequeños y es muy grave. “No es un cuadro de tos y catarro sino es una enfermedad sistémica. Si tuviéramos tres o cuatro niños ventilados por coqueluche realmente a nosotros como terapia intensiva de la provincia nos quebraría la asistencia en camas, en tratamiento y en insumos que siempre estamos limitados”, explicó.
“No podemos tomar decisiones de no vacunarnos porque vamos a tener problemas inmediatamente. No en un futuro lejano sino cercano”, sostuvo.
No obstante, aseguró que es un tema que debe resolver el Gobernador. “Si nosotros tenemos muchas camas ocupadas y se nos mueren los niños, los índices de mortalidad infantil van a aumentar y va a repercutir en la política. Todo tenemos que relacionar, lo político y lo médico”.
“Creo que del mismo equipo de Gobierno que genera un movimiento antivacunas tendría que pensar qué está queriendo hacer”, alertó.
Opinó sobre el proyecto de ley que propone que las vacunas dejen de ser obligatorias y aseguró que “Argentina siempre tuvo mucho más inmunización que cualquier país de Sudamérica. Y el calendario de vacunas siempre es uno de los mejores a nivel mundial, a pesar de cualquier partido político”.
Zapico recalcó que la vacuna “es ir mucho más adelante de un tratamiento. Es generar un gasto en salud si yo no vacuno”. “Política y económicamente es mucho más fácil vacunar que negarse a la vacunación. Todos los movimientos políticos que son antivacunas inmediatamente el perfil ejecutivo va a tener que decir que se dediquen a otra cosa. Políticamente, alguien va a tener que poner un límite a la autonomía mental y esto va a tener que ser una decisión política”, apuntó.




