El secretario de Servicios Públicos, Néstor Dellamea, se refirió a los avances en el sistema de recolección de residuos en Resistencia. Detalló que se logró estabilizar el servicio domiciliario y que comienza una nueva etapa con centros de acopio, licitaciones de equipamiento y el futuro desarrollo de la recolección diferenciada. “Vamos por etapas; ahora el objetivo es mejorar la disposición de los residuos urbanos y avanzar hacia un sistema más controlado”, afirmó.
El secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad de Resistencia, Néstor Dellamea, destacó en los estudios de CIUDAD TV que la primera etapa de la gestión municipal se centró en estabilizar el sistema de recolección domiciliaria. “Nos hemos abocado en estos primeros dos años a poder estabilizar el sistema de recolección de residuos domiciliarios, que fue nuestra primera etapa”, indicó.
Dellamea explicó que actualmente “tenemos un sistema compensado de recolección domiciliaria; hoy gozamos de un servicio confiable en cuanto a horarios y días”, aunque reconoció que aún resta avanzar sobre los residuos urbanos. En ese sentido, anunció el inicio de un esquema que permitirá a los vecinos disponer de residuos no orgánicos en puntos específicos. “Si el vecino tiene residuos y quiere llevarlos, va a tener un centro de acogida donde podrá disponer de ellos para no depositarlos en otros lugares de la ciudad”, explicó.
El funcionario precisó que el primer centro de acopio estará ubicado sobre avenida Soberanía Nacional al 3000, en un predio alquilado de dos hectáreas. “Estamos haciendo las instalaciones y esperando el nuevo equipamiento que se va a dedicar a esta nueva tarea de recolección”, agregó.
Dellamea anticipó que se proyecta instalar otro centro en la zona norte “por una cuestión estratégica”, y remarcó que se podrán llevar todo tipo de residuos, siempre que no sean orgánicos. “Cualquier persona podrá llevarlos si dispone de medios, y si no, nos hace el pedido y la Municipalidad lo retira”, explicó.
Además, informó que se realizaron unas 15 licitaciones para la compra y alquiler de equipamiento. “Hemos comprado 26 camiones compactadores, camiones volcadores y utilitarios. Aún falta equipamiento, por eso también alquilamos alrededor de 14 camiones”, detalló.
Respecto de la disposición final de los residuos, Dellamea recordó que está en curso el proceso de expropiación de 580 hectáreas en la zona de María Sara, a unos 40 kilómetros de la ciudad. “Ese proyecto está en la etapa administrativa, pero hay una intención compartida entre el municipio, la provincia y el área metropolitana de avanzar hacia un sistema de disposición final controlada, con reciclado y tratamiento diferenciado de residuos”, afirmó.
El secretario mencionó que la ciudad de Resistencia genera alrededor de 450 toneladas de residuos por día y que el desafío del reciclado “tiene que ver con la escala, los costos y la logística”. En este punto, destacó el trabajo con empresas que recolectan aceites usados del sector gastronómico. “La idea del municipio no es hacer todo, sino facilitar la economía circular”, señaló.
Dellamea también se refirió a los cambios en la recolección de residuos gastronómicos y al fortalecimiento del control ambiental. “Estamos iniciando una nueva etapa con el servicio gastronómico. Vamos a trabajar con pequeños contenedores y establecer distintos horarios de acuerdo a cada tipo de actividad”, explicó.
Asimismo, indicó que se está transformando la guardia urbana en una guardia ambiental “para trabajar no solo en lo sancionatorio, sino también en lo preventivo”. “Queremos detectar los problemas antes de que el vecino disponga el residuo, no solo ir a sancionar”, aclaró.
En relación con la recolección diferenciada, Dellamea advirtió que implicará un esfuerzo logístico mayor. “Exige duplicar o triplicar el equipamiento actual porque no se puede recolectar de forma diferenciada con los mismos camiones que usamos para los residuos domiciliarios. Vamos a atender a eso, pero queremos ir por etapas”, sostuvo.
Finalmente, adelantó que en los próximos años también se implementarán medidas vinculadas al tránsito y al transporte urbano. “El desafío ahora, además de la recolección diferenciada, es trabajar en todo el sistema de tránsito. No solo se trata de calles en buen estado, sino también de infraestructura: semaforización inteligente, fotomultas y equipamiento que permita tener un tránsito más fluido”, concluyó Dellamea.




