La ex intendente de Resistencia, Aída Ayala, celebró el fallo de la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, que la absolvió junto a todos los imputados en la causa “Lavado II”. “Casación dijo que esta causa fue armada y sin pruebas”, destacó, y remarcó que “fueron siete años muy duros, que me quitaron de vida, pero hoy se hizo justicia”, aseguró.
La ex intendente de Resistencia, Aída Ayala, se refirió a la resolución de la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal, que este jueves absolvió a todos los condenados en la causa conocida como Lavado II o PIMP, entre ellos a la propia Ayala, quien había sido condenada por presunto fraude en perjuicio de la administración pública.
“Es muy fuerte esta resolución que ha hecho Casación, uno de los máximos organismos judiciales, porque nos escucharon en Buenos Aires, me hicieron preguntas, leyeron el expediente y luego de eso dijeron: ‘Esta causa fue armada, fue hecha en base a argumentos, no hay pruebas’”, afirmó la ex intendente en diálogo con CIUDAD TV.
Ayala recordó que “esto es lo que venimos diciendo hace siete años. Es un relato y se utilizó la justicia por causas políticas. Esto no puede ocurrir. Fueron siete años que me han quitado de vida. ¿Cómo se repara esto? ¿Cómo me devuelven esos años?”.
La ex intendente sostuvo que la decisión de Casación “es contundente y fue por unanimidad”. “No encontraron un solo culpable. Todas esas familias fueron afectadas simplemente porque algunos quisieron sacarme de la política y utilizaron a la justicia”, expresó.
En ese sentido, destacó que el fallo deja en evidencia “que Sabadini, la jueza y el Tribunal Oral Federal hicieron mal su trabajo”. “Sé que soy inocente, lo dije siempre. La gente que me encontraba en la calle también lo sabía. El único patrimonio que voy a dejar a mis hijas y a mis nietos es la transparencia y la honestidad”, subrayó.
Al ser consultada sobre el impacto personal del proceso judicial, Ayala manifestó: “Fui condenada injustamente, pedía verdad y justicia y hoy se hizo justicia. No me quedan rencores, estoy sana. Me he sanado, pero fueron siete años donde los amigos de antes huían por esa causa, como si fuera contagioso estar condenada”.
También recordó el acompañamiento de referentes políticos durante los años del proceso judicial. “Mucha gente me ha llamado y a muchos les he agradecido. El diputado Mario Negri, de Córdoba, fue uno de los únicos radicales que en los medios dijo: ‘Yo pongo las manos en el fuego por Aída’. Eso fue muy fuerte, lo llamé y se lo agradecí, como también a Ricardo Gil Lavedra, que estuvo acá y al bloque que me contuvo en esos momentos”, mencionó.
Por último, Ayala afirmó que continúa activa en su vida personal y profesional. “Sigo reinventándome, como estuve hasta ahora, con mis actividades. No se trata de cargos públicos, porque uno hace política todos los días. Mi objetivo no eran los cargos, sino seguir aportando. Hoy puedo decir que estoy en paz y agradecida”, concluyó.




