En un artículo de opinión, el exdiputado nacional José Mongeló reflexiona sobre el impacto de los casos de presunta corrupción del gobierno libertario.
Por José Mongeló*
Los hechos de corrupción generalizada en el gobierno de Javier Milei, asociados directamente a su hermana, la Secretaria General de la Presidencia de la Nación Karina Milei, y los referentes más rancios de la casta política, los Menem, coloca centralmente, a la corrupción en la discusión pública. Claramente, la corrupción, es un problema endémico que afecta a todos los niveles de la sociedad, desde la administración pública hasta las empresas privadas. Se manifiesta en diversas formas, como el soborno, el nepotismo, el tráfico de influencias o la malversación de fondos públicos, entre otros tantos delitos que se cometen en la gestión del Estado, con la connivencia y complicidad de privados. La coima es de a dos, uno que entrega y otro que manotea.
El Papa Francisco denunció en Septiembre del 2024 ante un simposio de dirigentes de Movimientos Sociales que un Ministro argentino le había pedido coimas a un emprendedor internacional, lo dijo como anécdota hablando de la corrupción y la degradación moral de las sociedades, pero claramente con la intención de mandar un fuerte mensaje al gobierno argentino.Matriz de corrupción que ahora, un año despues, salió a la luz.
El diablo entra por los bolsillos, decía Francisco, cuándo afirmaba que la corrupción es un mal más grande que el pecado. Y más que perdonarlo, éste mal debe ser curado.
La corrupción tiene consecuencias devastadoras para la sociedad, incluyendo:
- Pérdida de confianza en las instituciones, erosiona la confianza en las instituciones públicas y privadas, lo que puede llevar a una crisis de legitimidad y estabilidad, como ya ocurrió en el 2001.
- injusticia social : La corrupción distorsiona los objetivos del Estado, y la asignación de recursos, lo que lleva a una pérdida de eficiencia absoluta en la gestión de una administración pública y una menor calidad de vida para los ciudadanos, en el caso Spagnuolo, los más vulnerables, los discapacitados.
- Desigualdad y pobreza. La corrupción perpetúa la desigualdad y la pobreza, ya que aquellos que tienen acceso a los recursos y el poder se aprovechan de su posición para enriquecerse a expensas de los dineros públicos.
Para erradicar la corrupción, es fundamental, en estos tiempos de oscuridad: - Fortalecer la democracia con una fuerte participación política ciudadana.
- Fortalecer las instituciones públicas y privadas, promoviendo la transparencia, la rendición de cuentas y la independencia de los poderes del Estado, fundamentalmente el Poder Judicial, que debe ser, no sólo independiente, sino eficiente, garantizandonos el respeto a la Constitución Nacional y el debido proceso.
- Promover la ética y la integridad, en todos los niveles de la sociedad, fomentando una cultura de transparencia y responsabilidad.
- Sancionar a los corruptos: Es fundamental sancionar a aquellos que se enriquecen ilícitamente, asegurando que las penas sean proporcionales a la gravedad de los delitos cometidos.
En conclusión, la corrupción es un problema complejo que requiere una solución integral. Es fundamental que la sociedad en su conjunto se comprometa a combatir la corrupción, promoviendo la transparencia, la rendición de cuentas y la ética en todos los niveles. Solo así podremos convivir en una sociedad más justa, reconstruyendo los valores de la política como profunda vocación de servicio y amor superior al prójimo.
*Licenciado en Gestión de Políticas Públicas y diputado nacional (mc)




