La fiscal antidrogas N° 2, María Eugenia Arechavala Viola, repasó los 10 años de funcionamiento del fuero tras la sanción de ley de narcomenudeo provincial. Habló de los avances, como el decomiso de búnkers y el uso de herramientas digitales, y de los desafíos en torno al consumo, los recursos humanos y la necesidad de nuevas fiscalías en el interior. “Somos una provincia de paso y de consumo, se ha duplicado el consumo de estupefacientes”, señaló.
La fiscal antidrogas N° 2, María Eugenia Arechavala Viola, hizo un balance sobre la primera década de funcionamiento del fuero especializado en narcomenudeo en el Chaco, creado tras la sanción de la ley provincial. De visita en los estudios de CIUDAD TV, remarcó: “Venimos trabajando hace 10 años y, haciendo un reconto, estamos muy contentos con el resultado final que tuvo el fuero, porque en su momento era muy resistido la creación del fuero dentro de la provincia”.
“En Corrientes, por ejemplo, se está trabajando la ley de narcomenudeo y está siendo tan resistida como fue en el Chaco en su momento. Se creía que no iba a funcionar porque la competencia exclusiva sobre el narcotráfico era de la justicia federal y consideraban que, al dividir la competencia, el resultado no iba a ser similar o por lo menos iba a bajar la cantidad de procedimientos. Sin embargo, fue todo lo contrario, se duplicó la cantidad de procedimientos y la cantidad de secuestros, la cantidad de detenidos, dado que nos dedicamos al narcomenudeo”, aseguró.
Sobre la evolución del trabajo, la fiscal señaló: “Después de la pandemia trabajamos mucho con la informática, las denuncias anónimas antes se hacían de manera escrita, trabajamos con el buzón de denuncia que lo inició el doctor Cáceres en el 2015 y 2016. Sin embargo, ahora lo trabajamos todo de manera digital por WhatsApp, llamadas telefónicas, videollamadas, se ha incorporado eso para poder agilizar tanto el trámite como también los gastos que insumen muchas veces el traslado”.
Arechavala Viola recordó que la fiscalía tiene competencia en toda la provincia y que el uso de videoconferencias permite ahorrar recursos y agilizar audiencias en el interior. También destacó una impronta de gestión vinculada al decomiso de búnkers: “Lo logramos hacer a finales del año pasado y lo que va de este año. Nuestra ley de desfederalización no prevé el derrumbe de bunkers, pero sí prevé decomisar o darlo en carácter de depositario judicial a ciertos organismos provinciales. Lo que hacemos es que, luego de varios allanamientos, determinamos que ese domicilio es un búnker de drogas, se lo inhibe y ese bien se lo entrega a la policía para que se cree una comisaría o un destacamento policial para brindar también seguridad a los vecinos”.
En este sentido, mencionó ejemplos concretos: “En el barrio 13 de Diciembre se decomisó un búnker que va a ser utilizado para la construcción de una comisaría, y también hay otro en el barrio MTD que fue entregado y actualmente está el COM en ese lugar”. Agradeció además la colaboración judicial: “Esto lo logramos también gracias al juez de garantías, la doctora Belén Chapresto, que se comprometió en el trabajo que estamos haciendo”.
Sobre los desafíos pendientes, indicó: “Lo que siempre falta es recurso humano como fiscalía y también, por supuesto, a las fuerzas de seguridad para poder brindar un buen servicio. Actualmente está prevista la creación de la fiscalía antidrogas en Sáenz Peña, que sería un punto neurálgico, ya que Sáenz Peña es tan grande como Resistencia hoy en día y la circunscripción que abarca también”. Agregó que “Sáenz Peña es una de las ciudades más complicadas de trabajar y Villa Ángela también. Son dos puntos que, por la cantidad poblacional y la complejidad de los casos, necesitan mayor presencia”.
En relación con el consumo, Arechavala Viola expresó: “Somos una provincia de paso y de consumo. Se ha duplicado el consumo de estupefacientes. Trato de hacer un mea culpa y ver también qué se puede hacer no solamente desde la justicia, porque la parte penal es la última ratio. Nosotros tenemos que intervenir ya cuando todo lo otro falló”. Explicó que “el consumo de marihuana es lo que más se ve. La mayor cantidad de sustancia que se secuestra es la marihuana, pero no la marihuana prensada como antes, sino la marihuana en flor”.
En cuanto a los mecanismos de investigación, detalló que trabajan con denuncias anónimas y con tareas de observación realizadas por la policía. “Van al lugar, realizan la observación, tomas fotográficas, constatan que se realiza un pasamanos característico de la venta, determinan quién es la persona que comercializa, tratan de hacer un consumidor positivo o un interceptado, y esas son todas las tareas que respaldan nuestra investigación o nuestro posterior allanamiento”, explicó.
Finalmente, habló de los próximos pasos: “El tema muchas veces es la publicidad que tenemos respecto a ciertas sustancias, respecto a la marihuana. Para nosotros eso es un retroceso. Hay lugares que permiten el consumo de marihuana, siendo que está prohibido facilitar el lugar para el consumo de estupefacientes. La idea es trabajar en esos lugares, en esos bares, tratar en un primer momento de hacer concienciación, porque tal vez los dueños no tienen el conocimiento”.
La fiscal adelantó que este será un eje de trabajo para lo que resta del año, junto con la continuidad del decomiso de búnkers. Además, informó que ya se rindió el examen de concurso para cubrir la nueva fiscalía: “Creemos que para fin de año ya tendríamos una fiscalía en Sáenz Peña, y su circunscripción sería Sáenz Peña, Villa Ángela, Charata y Castelli”.




