Este martes Data Clave presentó una serie de audios en los que el titular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, explicaba cómo era la operatoria de recaudación de coimas y retornos entre la Droguería Suizo Argentina, propiedad de la familia Kovalivker y de amistad con la familia Menem, y la “presidencia” de gobierno, liderada por Karina Milei y Lule Menem, a quienes llegaba el 3% del total de 8% de coimas -que Spagnuolo entendía como una “cogida” para Karina el quedarse con tan poco- y que significaba entre medio millón y ochocientos mil dólares mensuales, solo por este “acuerdo”.
Esa operatoria comprende a un sinnúmero de particulares y funcionarios de diverso orden, que se reparten el botín pautado desde hace más de un año y medio, cuando el mileísmo llegó al poder. Ese nomenclador ilegal de porcentajes está pautado y es probable que también haya funcionado en otras administraciones, aunque según el mismo Spagnuolo, si en principio era del 5% desde hace por lo menos un año, cuando hizo las declaraciones que hoy son públicas, trepó tres puntos; por lo que lejos de venir a desarmar tongos y corrupciones, este grupo parece que vino por afianzarlos y hacerlos crecer.
Buena parte de esta urdiembre se teje lejos de palacios de gobierno. Más precisamente en Nordelta, donde no solo vive el gerente de la droguería Suizo Argentina, Jonathan Kovalivker, hijo del patriarca Eduardo ya retirado de la dirección de la empresa, sino donde también tiene su residencia Fernando Menem, hermano de Martín y primo de Eduardo, más conocido como “Lule”. Kovalivker y Menem tienen en La Isla, posiblemente en barrio más exclusivo del conglomerado privado, vecinos de enormes fortunas como Mindlin, Constantini y hasta Mauro Icardi, quienes podrían ser testigos silenciosos del ir y venir de pequeñas valijas que entran y salen de la casa de Kovalivker.
El joven empresario es la tercera generación dedicada a la industria bioquímica. El fundador de la empresa fue su abuelo, y continuó su padre Eduardo, hoy retirado y disfrutando de su residencia en Punta del Este, donde escribe libros de poesía erótica y novelas del mismo género, rodeado de su colección de arte de dudoso gusto y sus doce Ferraris de diversos modelos y años, pasión que transmitió a su hijo. Tan es así que cada vez que recibe visitas en su casa de La Isla, suele prestarles las llaves de alguna de sus “naves” para que paseen por el barrio: Lule Menem, dicen, es el que más disfruta de conducir esos coches imposibles para el común de los mortales.
Muchos sospechan que en esas pequeñas valijas entra y sale dinero. Es posible pensarlo teniendo en cuenta que es allí donde se recojen las comisiones de diversas industrias farmacológicas para luego ser distribuidas entre la red de funcionarios que van desde “las ratas”, como los describió Spagnuolo a los de menor cuantía que solo recojen las migajas de 20 mil a 30 mil dólares, a los popes, como también señaló él y que serían Karina Milei y Lule Menem, que mensualmente se llevan entre 500 mil dólares y 800 mil dólares solo de remedios corresponden a ANDIS. De ahí que dijera que “los quilombitos” son muchos más, eufemismo que utilizó para mencionar que las coimas también son parte de otros organismos, reparticiones y empresas.
En esta nueva secuencia de audios, esta vez en una conversación de WhatsApp, Diego Spagnuolo, el aún director de ANDIS, abogado y amigo personal de Javier Milei y gracias a quien pudo acceder a un puesto jerárquico del que ignora todo, vuelve a insistir con que es Lule Menem quien le instaló gente que vinieron a hacer desfalcos -usa el término desfalcar-. Dijo específicamente que nombraron a Daniel Garbellini para manejar la caja que le correspondería a él, y no duda en calificar al hombre de “delincuente”.
De ahí es que venía la calificación de “ratas” que escuchabamos ayer, y que estos se llevan entre 20 mil y 30 mil dolares por mes.
A esta altura es dable preguntarse cuánto sabe y cuánto no Javier Milei de estos asuntos, y aunque ya se publicaron audios donde Spagnuolo dice haberle advertido del tema hace más de un año, en estos dos nuevos audios vuelve a decirlo.
Daniel Spagnuolo, el hombre que llegó de la mano de Javier Milei, no ahorra opiniones acerca de otros funcionarios, y dedica unos buenos minutos a pensar, sobre todo, en Victoria Villarruel. Considera, por ejemplo, que Karina Milei “mima” a Guillermo Montenegro solo para irritar a la vicepresidenta. Recordemos que estos audios tienen alrededor de un año -lapso en el que Spagnuolo no denunció esto a la justicia ni tomó ninguna medida pública por esta red de corrupción que parece indignarlo tanto- y que por entonces Montenegro aún no había sido eyectado del entorno de la presidenta del Senado.
Tampoco ahorra consideraciones acerca de los hermanos Martín y Fernando Menem -aunque posiblemente también se refiera a Lule como primo y parte de la familia- de quienes dice que “tienen más ruido que una lata llena de monedas” y que sin embargo la dupla Milei-Milei sigue bancando a quienes “los mean”, a diferencia de a “los leales”, entre los que se encontraría él.
“Es insostenible este nivel de interna”, se lamenta, y hace algunas consideraciones acerca de Espert, a quien entre otras cosas tilda de “hijo de puta”, cuando el calvo aún no era el candidato a diputado en primer lugar por la provincia de Buenos Aires y representando a La Libertad Avanza.
En la misma conversación vuelve a hablar de Victoria Villarruel, pues parece consustanciarse con la archienemiga de su amigo, Javier Milei. Tan es así que sostiene que desde el gobierno suelen mandarle el ejército de trolls a insultarla en las redes sociale, pero que quienes votaron la fórmula posiblemente se sientan molestos y digan “nosotros también votamos a Victoria”, en un despliegue de humanismo que no suele tener para los discapacitados por quienes debería velar.
En su preocupación enumera toda la línea jerárquica que operaría contra la vicepresidenta, y casi como el conteo de aquella película en la que la protagonista decía “Gachi, Pachi y los dos pelotudos del fondo”, Diego Spagnuolo nombra a Karina Milei, a quien sigue Santiago Caputo, pasa por otros funcionarios y termina con Paoltroni, hoy también difusamente alejado del grupo.
Por tal razón considera que Villarruel se cansó de las operaciones y que el daño que podría causar -por lo que conoce, por lo que sabe, por lo que aspira, por lo que prevé- sería mayúsculo; y la justifica diciendo que es razonable que ella se sienta así puesto que no recibió nada de lo que personalmente Javier Milei le había prometido: poner a su gente en los Ministerios de Seguridad y Defensa.
Otra curiosidad es que Diego Spagnuolo tampoco confía en la marcha de la economía, dirigida por su propio amigo Javier Milei, el experto en crecimiento con y sin dinero; y narra algo que todos los argentinos conocen bien, sintiéndose uno más de la población: “Yo el año pasado pagué 80 lucas de luz, este año estoy pagando 350mil. Y luego se pregunta “¿Cómo va a terminar la economia?”, Aquí también mete mano Federico Sturzzeneger, de quien comentó que es un estúpido, y que le mandó a otro estúpido como veedor de sus tareas.
Sin embargo, Spagnuolo almorzó con Javier Milei, y dice que el presidente le dijo que están haciendo el mejor gobierno de la historia.
Para cerrar Spagnuolo, dice lo que piensa de Karina Milei, “El Jefe”, y que posiblemente sea el motivo para ser expulsado de ANDIS.
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