Las cifras marcan un retroceso respecto al año anterior, con una caída del 10,9% en la cantidad de viajeros y una merma del 11,2% en la recaudación medida a precios constantes. El combo de factores incluyó un menor poder adquisitivo, un tipo de cambio menos atractivo para el turismo internacional y un clima más riguroso, con temperaturas bajas y lluvias frecuentes en varias regiones.
El gasto promedio diario por turista fue de $89.236, levemente por encima del año pasado en términos reales (4,8%), aunque la estadía promedio se acortó de 4,1 a 3,9 días. El comportamiento del turista cambió y se reflejó en decisiones más cautas, escapadas breves y mayor aprovechamiento de las propuestas gratuitas.
CAME destacó que el turismo interno sostuvo cierto dinamismo gracias al desdoblamiento del receso escolar, lo que evitó picos de saturación y permitió un flujo más equilibrado durante el mes de julio. Sin embargo, el turismo emisivo creció entre los sectores con mayor capacidad de gasto, afectando a algunos destinos tradicionales del país.
Entre los sitios más elegidos se ubicaron Bariloche, Puerto Iguazú, Ushuaia, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Mendoza, Salta, El Calafate y las termas de Entre Ríos y Santiago del Estero. El turismo termal mostró un crecimiento llamativo, presentado como refugio ideal ante el clima frío.
La temporada también dejó señales de cambio: creció la demanda de actividades culturales gratuitas y propuestas al aire libre como ferias y festivales gastronómicos, incluso bajo temperaturas poco amigables. Además, emergió el “viajero de último momento”, aquel que decide sin anticipación y se guía por condiciones climáticas o precios del día.
En Chubut, la temporada fue moderada. Puerto Madryn registró una ocupación hotelera que pasó del 25% al 45% entre el inicio y el final del receso, mientras que los alojamientos para-hotel alcanzaron un 34% de ocupación. El gasto diario osciló entre $105.000 y $122.000 por persona, con una estadía media de entre cuatro y cinco noches.
Más de 9.300 personas visitaron Madryn, en su mayoría turistas nacionales, atraídos por una agenda cultural vinculada al 160° aniversario de la ciudad. El calendario incluyó conciertos, ferias, talleres, muestras y propuestas típicas como la Bajada Galesa y el tradicional té galés, junto a espectáculos como el Festival Internacional “La Patagonia al Teatro” y la preliminar del Mundial de Tango BA 2025.
Otras localidades chubutenses como Esquel, Trevelin y Lago Puelo ofrecieron naturaleza, nieve y cultura, consolidando una oferta invernal variada. Las actividades al aire libre y el contacto con la identidad mapuche-tehuelche marcaron la diferencia para visitantes en busca de nuevas experiencias.
La temporada invernal 2025 dejó aprendizajes, tendencias renovadas y un mapa turístico en transformación, donde el comportamiento del viajero refleja cada vez más las condiciones económicas y la búsqueda de propuestas accesibles, auténticas y significativas.
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