Durante la dictadura del general Augusto Pinochet, de 1973 a 1990, miles de bebés fueron robados a sus madres biológicas y vendidos en adopción, principalmente a parejas extranjeras de Estados Unidos y Europa. En Chile, se les conoce como “los niños del silencio”.
Un juez de apelaciones de Santiago dictó el primer procesamiento por casos de sustracción de menores durante la dictadura, según informó este lunes el Poder Judicial chileno a través de un comunicado.
El juez Alejandro Aguilar acusó a cinco personas de asociación ilícita, sustracción de menores y prevaricación dolosa, y solicitó además la extradición de la primera encausada desde Israel.
El magistrado chileno ordenó que las cinco personas permanezcan en prisión mientras dure la investigación por los hechos, que ocurrieron en la comuna de San Fernando, a 140 kilómetros de Santiago, y que implican la adopción irregular de dos menores de edad entregados a matrimonios extranjeros, explicó el Poder Judicial.
El magistrado desestimó que los casos hayan prescrito porque “se trata de delitos de lesa humanidad perpetrados en un régimen militar y que deben ser sancionados de acuerdo a la Convención Americana de Derechos Humanos y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos”.
Durante la dictadura de Augusto Pinochet, de 1973 a 1990, muchos bebés fueron llevados a agencias de adopción. Algunos de los niños procedían de familias ricas, que en muchos casos dieron en adopción a bebés nacidos fuera del matrimonio.
Otros, procedentes de familias más pobres, eran directamente robados. CNN contactó al Poder Judicial para determinar si los implicados cuentan con representación legal y cómo se declaran ante los señalamientos, pero hasta ahora no ha habido respuesta.
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