“La situación está muy compleja”, reconoció Duk al describir el panorama actual. Uno de los problemas más serios es la creciente importación de libros infantiles, que deja en desventaja a la industria gráfica local: “Casi el 80% de los libros infantiles se imprimen afuera. Eso es un golpe para una industria que siempre fue muy reconocida en Latinoamérica”, lamentó.
A esta situación se suma la caída del consumo: “La gente prioriza el alimento, la vestimenta, la educación, y los libros quedan relegados”, explicó. En ese marco, las ferias del libro no solo funcionan como espacios culturales, sino también como estrategias de supervivencia comercial para muchas editoriales independientes.
En los próximos meses, Contexto participará de ferias en Corrientes y Chaco, y trabaja ya en la organización de la Feria Internacional del Libro del Chaco, prevista para octubre. “La feria es un espectáculo que nos hace trabajar todo el año”, contó Duk. El evento del año pasado fue considerado un “éxito rotundo”, con gran afluencia de público, presentaciones y disertaciones.
Pero detrás de ese brillo cultural, se esconde una batalla diaria: la de sostener el ritmo de producción, distribución y venta de libros en un contexto hostil. Duk destacó la dificultad de conciliar el compromiso editorial con las necesidades del mercado: “La gran pelea es qué vendemos y qué ofrecemos. A veces lo más valioso no es lo más comercial”.
En ese sentido, advirtió sobre el efecto de las plataformas globales y los contenidos preelaborados: “En un momento donde la inteligencia artificial por ahí le quita a las personas la capacidad de razonar, el libro tiene que ser un pilar. Es una herramienta valiosa que aporta solidez, elaboración y pensamiento crítico”.
También resaltó el rol de las redes sociales para las librerías: “Sin redes estamos fuera del mapa. Sirven para mostrar la producción y para motivar la lectura. Hay que contar la historia detrás del libro”.
Entre las novedades editoriales, Contexto presentará en las ferias títulos como “La persona bajo el sol”, de la psicóloga Cecilia Gallo, una propuesta técnica registrada como test psicológico alternativo, y obras relacionadas con el arte, la historia y los estudios de género en la región. También destacará autores de la colección latinoamericana Iberletras, que reúne voces de Chile, Perú, Bolivia y Colombia, y aspira a representar a toda América Latina.
A pesar de las dificultades, Duk asegura que no bajan los brazos: “Siempre hay que hacer mucho más para sostener lo mismo. Pero hay un montón de personas e instituciones empujando hacia el mismo lado: el libro, la lectura, el contenido técnico y cultural”.




