Manuel García Solá, referente de la Sociedad Rural Argentina ante el Consejo Regional Chaco Formosa de INTA dialogó con CIUDAD TV frente a la profunda preocupación de una multiplicidad de sectores y también de gobiernos por el decreto anunciado por el Ejecutivo nacional para desmantelar el organismo.
Comentó que el organismo está conformado por representantes de las cinco cuatro entidades gremiales del sector agropecuario, de ACREA, de dos universidades, una de Chaco y otra de Formosa; de personal de INTA, comunidad académica y representantes de las dos provincias. “Es un organismo plural que tiene la responsabilidad de aprobar lo que se investiga y la tecnología que se transfiere a los productores, a pedido de los productores en la región chaqueño-formoseña, y luego hacer el control del avance de esas investigaciones, de su aplicación concreta a los campos”, explicó.
Que precisamente este trabajo fue el que realizaron el jueves en la zona de Las Breñas donde se reunió el Consejo Regional Chaco- Formosa y afirmó que la situación del INTA hoy “es la peor de las situaciones, para el personal de INTA y para los productores”.
Contó que en uno de los campos visitados, propiedad de un productor de Charata, técnicos de la estación experimental de Las Breñas de INTA hicieron una demostración a campo sobre los cultivos de servicio que se implantan entre la siembra de dos cultivos de mercado como la soja, el maíz, el girasol o el trigo, para mejorar la calidad de la tierra, para preservarla. Y contó que en la charla mantenida con el productor, se mostró “desolado por el riesgo de perder ese apoyo que a un señor que es tercera generación, gracias a INTA y a los técnicos que trabajan codo a codo con él, le permitió recuperar el suelo que se le fue gastando y fue perdiendo productividad. Es un ejemplo de los miles de ejemplos que hay a lo largo y a lo ancho de Argentina, de este organismo de una territorialidad en su trabajo sin igual en el resto de los organismos argentinos”.
El riesgo de una decisión caprichosa
Para este sector, todo lo que se pone en riesgo con el desmantelamiento del INTA responde “a una decisión caprichosa”.
Comentó que la semana pasada, representantes de los consejos regionales mantuvieron una reunión con el secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación, preocupados por la centralización que implicarían las propuestas “que se rumorea que quieren hacer, porque eso es lo cruel, para el personal en particular, la incertidumbre”.
También esta semana mantuvo diversas charlas con los directores de las cinco estaciones experimentales que hay en la región: Las Breñas, Sáenz Peña, Colonia Benítez, El Colorado e Ingeniero Juárez, y así lo tradujo: “Hay un clima de desazón, por la incertidumbre, porque nadie sabe si va a seguir trabajando, es lo peor que te puede pasar”.
Recordó que el Poder Ejecutivo tiene facultades delegadas por la Ley Bases hasta el 9 de julio, “por eso esta efervescencia que hay hoy”. Y que el INTA ya llevó adelante “una severa reestructuración de su organismo, prescindiendo entre bajas por jubilación, bajas por retiro voluntario, de casi 1.000 funcionarios en el último año. No es que se resiste a a la reestructuración, al contrario. INTA tiene planes a 15 años que cada 5 años se revisan”, comentó.
Aseguró que según estos “rumores” el decreto le sacaría la autarquía y la descentralización del manejo de sus propios recursos. La Ley de creación del INTA en 1956 estableció que el INTA se financiaba con un porcentaje de los derechos de importación y exportación este, de la Nación. Y sobre esto aclaró que “el número al cual se refiere el señor Sturzenegger, de 400.000 millones de pesos, es ficticio, es lo que le correspondería a INTA pero nunca se le otorgó ese presupuesto a INTA. El presupuesto del Estado Nacional al INTA es de exactamente la mitad, 230.000 millones de pesos”, aclaró.
Se rumorea también, según indicó, que la dirección de administración de INTA pasaría a depender del Ministerio de Economía, un área que administra esos recursos, más los recursos que los convenios por transferencia de tecnología tienen INTA y que por el cual le pagan regalías, un porcentaje de las ventas. Por ejemplo, por los algodones desarrollados por la estación experimental agropecuaria de Sáenz Peña de INTA, que le transfirió su comercialización a X y X empresas privadas para que los multipliquen, “se le paga una regalía”.
“INTA es un organismo desconcentrado, descentralizado, conducido por los propios productores y la academia”, sostuvo y comentó que el Consejo Directivo Nacional se conforma de 10 miembros: tres designados por el Poder Ejecutivo, y siete de los cuales cinco son del sector privado, cuatro por cada una de las entidades, uno por cada una de las entidades de la mesa de enlaces, más uno por la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (ACREA) y los otros dos en representación de las Facultades de Agronomía y de Veterinaria.
“Hoy la conducción de INTA está privatizada. Fíjate vos la contradicción que implica el cambio que quiere hacer el gobierno nacional según estos rumores. Ellos quieren sacar al representante de ACREA y sacar a los dos representantes de las Facultades. En consecuencia quedarían los tres del sector público, quieren aumentar uno más del sector público y que queden los cuatro de las entidades de la mesa de enlace, con el desempate en el caso de que haya empate del presidente que es designado por el sector público”, rechazó García Solá.
“¿A qué conclusión llegamos? Este gobierno que pregona la privatización, de hecho está estatizando la conducción del INTA y la está politizando. Si por algo se pudo desarrollar en la Argentina las variedades de maíz, las variedades de trigo, de girasol, de algodón, se pudo mantener la cepa del Malbec, todas las vacunas; es porque tenía autarquía financiera y era inmune a las interferencias del poder político de turno por esa participación mayoritaria privada y académica en su conducción”.
“Este gobierno lo quiere estatizar. Este gobierno que dice que quiere desarmar el sector público parasitario y todo lo que escuchamos todos los días; en rigor, lo que está proponiendo es una politización, una partidización del INTA”, aseguró.
Aseguró que no solo las entidades agropecuarias están preocupadas sino la unanimidad de gobernadores del país de todos los colores políticos. “Nuestro gobernador, se puso al frente junto con su ministro y el senador Zimmerman; el gobernador de Entre Ríos, me consta, personalmente me consta que Frigerio, el gobernador de Corrientes; todos los gobernadores más todas las instituciones”, aseguró.
Para García Solá, “es un capricho y nadie se opone a llevar adelante la reestructuración, una reestructuración razonada, racional y que no toque lo que es el corazón, la esencia de INTA, lo federal, sino que los consejos regionales sean quienes determinen la política de ciencia, investigación, innovación y transferencia al sector privado”.
“En la mesa de todos los días, todos los argentinos nos alimentamos gracias a un invento, a un mejoramiento de INTA, en consecuencia lo tenemos que proteger por nuestro propio bien”, manifestó.




