De visita en los estudios de CIUDAD TV, el economista Cristian Ocampo se refirió al panorama económico nacional y su impacto en las provincias, con énfasis en la caída de la coparticipación, la paralización de la obra pública, la pérdida de poder adquisitivo y la caída del consumo.
“Venimos diciendo que este modelo induce a bajar la actividad económica. Si hay menos actividad económica, hay menos recaudación y si hay menos recaudación, menos coparticipación”, apuntó sobre la reunión de los gobernadores en el Consejo Federal de Inversiones, preocupados y ocupados por la sensible baja en la coparticipación federal y también por el estado de las rutas nacionales.
Ocampo advirtió que “la recuperación del poder adquisitivo no llega; las paritarias que ajustan por inflación no son suficientes para devolver poder de compra a los asalariados”. En su análisis, explicó que el consumo es el rubro más afectado por la situación actual y que el gobierno nacional sostiene “el equilibrio fiscal como ancla inflacionaria”, lo que agrava la situación de las provincias. El equilibrio fiscal es lo que no negocia, entonces las perspectivas siguen siendo complicadas para las provincias. Vías de solución no las veo”, aseveró.
Respecto de la obra pública, remarcó que “fue el primer ítem al que el gobierno nacional echó mano” y que las provincias tienen “muy poca herramienta” para compensarlo: “El grueso de la obra siempre vino del plan de obra nacional, que es lo que históricamente moldeó nuestro país”.
Para Ocampo, “lo fiscal es lo que movilizó a los gobernadores porque es preocupante”. Dijo que, si bien en mayo hubo un repunte nominal, “corrigiendo el valor extraordinario del año pasado, esta coparticipación de mayo no fue muy buena, fue regular, con tendencia a seguir cayendo”.
Dólares bajo el colchón, importaciones y situación local
Sobre la medida reciente que buscaba impulsar el consumo con dólares guardados, Ocampo sostuvo que no tendrá efecto. “Muy poca gente los tiene y quien los tiene, no los va a utilizar ahora porque perdió valor. Todo el mercado espera que a partir de octubre haya corrección del tipo de cambio, porque este tipo de cambio no genera expectativas”, explicó.
También cuestionó la capacidad del gobierno para sostener sus políticas ante los conflictos crecientes: “Estamos viendo reclamos en la salud, con el Garrahan, de ciencia con el CONICET, con las universidades, con el INTA” y volvió a remarcar el deterioro del poder adquisitivo: “Hoy tenés servicios que te insumen el 30 o 35% del salario cuando antes representaban un 7 u 8%. A esto se suman paritarias pisadas y por debajo del índice inflacionario”.
En cuanto al futuro inmediato, señaló que “el gobierno va a tener que ir al ajuste por cantidad; es decir, comprar menos remedios, menos asistencia social”. Y anticipó que “el salario tendrá que sentarse a discutir mucho y largo con los gremios para ver cómo logran un punto de acuerdo”.
A su vez, Ocampo remarcó que “no veo el horizonte, no veo incluso que el gobierno nacional esté encontrando respuesta”. Mencionó la prórroga pedida al FMI para los vencimientos de junio: “Es ganar tiempo, que se le va agotando también al Fondo Monetario. Ese conjunto de países va a empezar a ejercer presión al deudor más importante que tienen”.
Según su análisis, los préstamos actuales están orientados a “sostener el dólar bajo”, pero “el modelo no funciona”. A su juicio, el error principal del gobierno es “frenar la inflación sin activar la economía”: “Frenar es fácil, pero activar es muy difícil. La empresa que cierra, que despide personal, es muy difícil que después vuelva a abrir o vuelva a contratar”.
Además, criticó la apertura de importaciones sin medidas complementarias: “Los textiles están viendo todos los días si siguen o no; la automotriz, los electrodomésticos también. No se puede romper todo para empezar a armar de vuelta”. “Tras un plan de estabilización, tiene que haber un plan de reconversión productiva, de reactivación, y eso viene de la mano del crédito y de una recuperación de salarios”, expresó.
En relación a la situación chaqueña, indicó que “lo que moviliza la economía en la provincia es el comercio, el servicio y la inyección del gasto estatal mes a mes”, y que esta se está reduciendo. Dijo que “la provincia agotó muchas instancias de financiamiento”, y que hoy “lo que queda es acomodarse a lo que te toca de recursos por parte de Nación, que viene en baja”.
También abordó la situación previsional. Sobre la jubilación de oficio para el personal docente, dijo: “Es bajar un poco el gasto. Es bajar del 100 al 82%. Hay una corrección importante del gasto en tanto y en cuanto también contenga la planta”. Y planteó la necesidad de discutir a fondo el futuro del InSSSeP: “El gran debate es con la asistencia a las cajas previsionales que no transfirieron a Nación. El problema es exponencial, año a año va en aumento”.
Finalmente, consideró que estos cambios deben surgir de un amplio consenso político. “No es justo hacer pagar a un individuo una corrección que la tiene que pagar quizás una generación entera de empleados públicos, pero en algún momento hay que hacerlo”, concluyó.




