Larroza, expresó en diálogo con momarandu.com su preocupación por los resultados de un ranking internacional de universidades que refleja una caída en el posicionamiento de las instituciones argentinas. “Este es un ranking que lo administra Arabia y no sabemos bien cuáles son los parámetros”, señaló Larrosa, quien advirtió sobre la falta de legitimidad de algunos de estos sistemas de evaluación.
El rector sostuvo que ciertos rankings responden a “cuestiones más mercantilistas” y que, por ello, “hay que tomar con mucha pinza el tema de los rankings”. A su vez, manifestó que la única universidad argentina que mantuvo su posición fue la de Córdoba, mientras que otras, incluida la UNNE, vieron retrocesos en su ubicación histórica.
Larroza indicó que estos resultados no deberían considerarse de manera aislada, ya que no siempre reflejan el verdadero estado académico e investigativo. En ese sentido, apuntó que muchas de las variables evaluadas no están claras y que es necesario “poner en duda la legitimidad de esta entidad”.
Si bien reconoció que puede haber un rezago en materia de investigación, insistió en que se trata de una situación derivada de políticas nacionales específicas y no de un deterioro estructural de las universidades en sí.
Reactivación parcial de la investigación universitaria
Consultado sobre el estado de la investigación, Larroza admitió que el panorama es “preocupante” pero destacó los esfuerzos de las universidades por sostener las líneas de trabajo existentes. “Estamos haciendo un enorme esfuerzo para volver a que los proyectos de investigación y el equipamiento puedan seguir sosteniéndose”, declaró.
Mencionó que desde la Subsecretaría de Políticas Universitarias se ha habilitado una nueva convocatoria para la presentación de proyectos, aunque aclaró que los fondos asignados corresponden a “valores históricos” similares a los de 2023. Esto implica que durante 2024 no hubo una actualización presupuestaria acorde a la inflación.
La asignación de recursos, entonces, no es suficiente para cubrir las necesidades actuales. En ese sentido, Larroza expresó que, pese a esta limitación, las universidades están comprometidas con sostener sus funciones básicas en materia de ciencia y técnica.
Respecto al futuro inmediato, advirtió que aún no se conocen con claridad las nuevas líneas de financiamiento del gobierno nacional y que existe “una desestimación en términos de prioridades” hacia la ciencia y la tecnología.
Déficit salarial y funcionamiento operativo
El rector también se refirió al impacto presupuestario en el segundo semestre del año, con especial énfasis en los salarios del personal universitario. Según explicó, “han quedado bastante retrasados” en comparación con la evolución inflacionaria y con el sector privado.
“Es un problema que vamos a tener que discutir”, afirmó. Indicó que, si bien los gastos operativos se han podido sostener gracias a cierta estabilidad de precios, el aspecto salarial constituye la principal deuda.
Larroza reconoció que en el Consejo Federal de Educación no se abordó la cuestión salarial en profundidad, y que las universidades, al depender del gobierno nacional, requieren refuerzos presupuestarios específicos. “La cuestión salarial aparentemente ya fue derivada en cada uno de los distritos”, agregó.
Los aumentos registrados hasta el momento fueron mínimos. “Un poco más del 1% nada más los aumentos”, detalló el rector, quien afirmó que la pérdida del poder adquisitivo es una preocupación compartida con otros sectores de la administración pública.
Negociaciones paritarias y diálogo abierto
Pese al contexto adverso, Larroza destacó el buen funcionamiento de las negociaciones paritarias a nivel local. Aseguró que se están consensuando las agendas con los gremios docentes y no docentes, y que las tratativas con el gobierno nacional continúan activas.
“El diálogo no está cortado”, señaló, y valoró la gestión del secretario de Educación, Carlos Torrendell, y del subsecretario correspondiente. No obstante, reconoció que muchas de las decisiones dependen del área de Economía, lo que genera demoras e incertidumbre.
El rector planteó que la problemática presupuestaria trasciende al sistema universitario. “Esto está inserto dentro de lo que es una problemática de la política estructural de la República Argentina”, sostuvo.
De este modo, conectó la crisis de financiamiento de las universidades con el recorte general en las partidas de coparticipación que afecta a las provincias y a otros sectores del Estado.
Articulación territorial y compromiso social
Finalmente, Larroza destacó que, a pesar del contexto económico, la UNNE continúa fortaleciendo su presencia territorial y sus vínculos con los gobiernos locales. “Estamos muy vinculados en todas las actividades que estamos llevando a cabo con los gobiernos en las dos provincias”, afirmó.
Las acciones conjuntas en barrios de Corrientes y del Chaco se mantienen vigentes, como parte de una estrategia de “expansión territorial y alianzas con los gobiernos locales”. El rector remarcó que estas iniciativas son prioritarias para la universidad.
Asimismo, reafirmó el rol integral de la universidad pública, que no se limita a la formación profesional, sino que también incluye la investigación y la proyección comunitaria.
“Estamos atentos a todas las necesidades y a la identificación de las diferentes demandas”, concluyó Larroza, subrayando el compromiso institucional de defender la universidad pública en todos los espacios disponibles.
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