Este fin de semana, Colapinto hizo lo que pudo al volante del auto que le entregó Alpine. En la jornada del día viernes, con dos entrenamientos, presentó problemas en el sistema hidráulico.
Durante el sábado cuando Colapinto salió a pista para dar la mejor vuelta en la Qualy 1, el auto se detuvo en una de las curvas del circuito de Barcelona. Los ingenieros de la escudería alegaron problemas en la transmisión.
En este caso, Colapinto no tiene ningún tipo deresponsabilidad como sucedió en el debut con Alpine, que se pegó fuerte en la clasificación del Gran Premio de la Emilia-Romagna, en el circuito de Imola.
El circuito de Barcelona-Cataluña, situado en la ciudad de Montmeló, es una pista que Colapinto conoce como la palma de la mano. Ahí, el argentino tuvo excelentes actuaciones en las categorías formativas.
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