“El lunes cambió un poco el clima y ya tuvimos una gran demanda en lo que es atención. Superamos los 500 pacientes en el día. Estuvo bastante movido y desbordada la atención”, afirmó.
A pesar de que la situación se estabilizó levemente en los días posteriores, el director señaló que es fundamental prestar atención a los signos tempranos. “Estos cambios en el tiempo hacen que nuestros niños empiecen con toda la sintomatología respiratoria propia del frío. Muchas consultas por tos y fiebre”, indicó.
En este contexto, recomendó a las familias que recurran primero a los centros de salud barriales. “Referimos a los padres bajar la temperatura para que el chico llegue sin fiebre a la revisión y que haga la consulta en el centro de salud del barrio, que es el nivel donde lo conocen y lo atienden frecuentemente, sino en el hospital Pediátrico”.
Ramos explicó que atender 500 pacientes diarios entre consultorios de demanda espontánea y la guardia “es casi imposible de cubrir” y que, por eso, se deben optimizar los recursos disponibles en el primer nivel de atención.
Vacunación y recomendaciones para el cuidado
Entre las medidas preventivas más importantes, insistió en completar el esquema de vacunación. “Es importante remarcar e insistir en la vacuna antigripal”, expresó. Si bien las dosis están disponibles desde hace meses, “ha habido una disminución en los porcentajes de vacunación”, por lo que el Ministerio de Salud intensificó la campaña. “Las vacunas son gratuitas y nuestro vacunatorio está desde las 6 hasta las 20 horas, es corrido, no se corta”, recordó.
La vacunación antigripal está indicada para niños de 6 a 24 meses, personas mayores de 65 años, personal de salud, personas con enfermedades crónicas, embarazadas y puérperas.
Respecto de los cuidados en el hogar, el director remarcó la importancia del monitoreo de la temperatura. “Mayor de 38 grados es fiebre y hay que bajarla inmediatamente y dar algún antitérmico que los padres suelen tener, en las dosis que suele tomarse un niño”. También recomendó asegurar “una buena alimentación y una buena hidratación” y ventilar los ambientes al menos dos veces por día.
“Si la alimentación del niño está alterada o su sueño está muy alterado, tiene que consultar al centro de salud o al hospital. Porque son las dos cosas básicas que debemos tener en cuenta, son los signos de alarma”, alertó.
Ramos explicó además que circulan múltiples virus que pueden presentar combinaciones de síntomas. “Tenemos más de 200 virus identificados y algunos de ellos son muy agresivos”, indicó. Además de cuadros respiratorios, algunos provocan vómitos y diarrea. “Muchas de las consultas son por diarrea y vómito”.
Por último, se refirió a los síntomas de las vías respiratorias altas: “Suele doler la garganta, suele dificultar el tragado en las primeras 24 o 48 horas hasta que mejoran la sintomatología con el reposo, la hidratación y el antitérmico”.




