“Mucha gente ingresa a la Defensoría con la intención de ser asesorada. Lo que no es necesariamente un rol de la Defensoría, pero dentro del concepto amplio de buena administración, la gente necesita orientación, acompañamiento, sobre todo en aspectos que han sido parte de la agenda de este año”, explicó el ombudsman. Refirió, específicamente, a los reclamos por los descuentos del Nuevo Banco del Chaco y a los exorbitantes incrementos en las tarifas de la energía eléctrica de la empresa Secheep. También los problemas por la entrega de insumos y medicamentos por parte del InSSSeP.
“La gente, si bien no necesariamente la conduce esos episodios a hacer reclamos, sí aparecen para saber qué tienen que hacer frente a esas cuestiones, a esos sucesos, si hay una violación a sus derechos, si esa afectación necesita alguna gestión para ayudar o aspectos críticos”, explicó Lencovich. En ese sentido, advirtió que “nosotros tenemos la obligación de verificar si hay una mala administración o una buena administración. Si hay una mala administración, determinar cuáles son los motivos”.
Al respecto, el defensor del Pueblo reveló que ante cada inquietud de quienes asisten al organismo se cursan pedidos de informe a las instituciones señaladas que son contestados de inmediato, como en el caso del Banco del Chaco. “Cuando uno examina la bilateralidad entre los beneficiarios de los recursos que ofrece el Banco y el Banco, resulta que eso estaba consentido, o sea, se cambió un sistema operativo, ese sistema fue transmitido”, justificó.
“Uno ha constatado que no hubo arbitrariedad, que en realidad no fueron inmotivados, que no hubo negligencia de parte de la institución, que a veces la gente sacó más dinero que lo que tenía permitido antes, que tenían un cupo, ahora ya no tienen cupo, pueden retirar hasta 100 mil pesos, a veces eso afecta”, agregó .
Lencovich insistió que “en los casos particulares que analizamos, no hubo avasallamiento de derechos a los consumidores. Es una relación que se va a normalizar, probablemente el banco tenga la exigencia de los beneficiarios de las tarjetas a tener una mejor o más clara información”.
Con respecto a los incrementos en las tarifas de energía eléctrica, indicó que “a veces los ingresos en la ancianidad generan un impacto muy fuerte en las diferencias de tarifa entre una estación y otra. La estación estival para un jubilado o para un pensionado suele ser inquietante. Y suele ser inquietante también porque pretenden tener respuestas que a veces escapan a lo que la Defensoría ofrece o a lo que la misma empresa distribuidora de energía, que está en el Chaco, la empresa del Estado, puedan realizar contribuciones efectivas”.
Sobre el accionar de la Defensoría en ese tema, Lencovich precisó que “lo que hacemos es poner a disposición el nexo entre la Defensoría y el director de la empresa (Secheep), dirigirlos al sistema de atención que tienen, coayudar también con folletería o con información para que la gente al menos salga con una respuesta de los motivos por los cuales las tarifas tienen ese impacto y lo que se puede llegar a hacer en materia de reclamos”.
“A veces también lo que hacemos es que se informe a los usuarios de cuál es el sistema de medición, cómo se realiza la medición, de qué manera impacta. Bueno, en términos de derechos colectivos tampoco hay una afectación, no hay una acción irregular, no hay omisiones. Entendemos que los derechos fundamentales pueden llegar a sentirse afectados, pero no por vicios o por actos que sean impugnables judicialmente”, aseguró el ombudsman provincial.




